El pasado miércoles Ángel Torres hizo entrega a ambos de una placas conmemorativas por sus 100 partidos con el Getafe
GETAFE/ 28 FEBERERO 2019/ Esta semana el club ha aprovechado para realizar un acto especial en homenaje a dos piezas fundamentales dentro del club. Se aprovechó con esta razón para reunir a jugadores, cuerpo técnico, Consejo de Administración y presidente en una cena y hacer conjura para lo que resta de temporada. Casualmente, el ‘míster’ Bordalás y el capitán del equipo, Jorge Molina, habían alcanzado a la vez los 100 partidos y se aprovechó la coincidencia para reconocer su trabajo.
Tanto jugador como entrenador recalaron en el Getafe en la temporada 16/17, aunque Bordalás llegó con la competición iniciada en lugar del destituido Juan Esnáider. Con la llegada del técnico comenzaron a sumarse los buenos resultados a través de un sistema de juego en el que Molina encajó a la perfección. Dos años y medio después, con el liderazgo de cada uno desde su puesto, el equipo se encuentra en la situación inaudita de la cuarta posición en liga.
A nivel individual, tanto Bordalás como Molina viven momentos parejos, siendo probablemente los miembros del club más idolatrados por la afición azulona y objeto de elogio por los expertos de este deporte en nuestro país. Incluso sus trayectorias también han sido similares: los dos han vivido muchos partidos y temporadas en categorías de menor nivel, con el tiempo han creado sus propias oportunidades para crecer, -llegando a coincidir una temporada en el Elche, en la temporada 09/10- y en la actualidad están experimentando el mejor momento profesional de sus carreras.
Sus situaciones contractuales
Como principales activos del club, les queda todavía partidos por delante representando al Getafe, o al menos mientras sus contratos se mantengan al día con el club. El acuerdo con Jorge Molina parece el más urgente de renovar, pues expira en 30 de junio de este año, pero el delantero parece dispuesto a continuar, según ha declarado recientemente en una entrevista con los compañeros de Onda Madrid. Por su parte, el contrato de Bordalás tiene vigencia hasta 2020, por lo que la única amenaza es que otro club, embelesado por el gran trabajo del técnico, se interese en los servicios del ‘míster’ y salga traspasado.
