El Getafe realizó un partido en el que rozó la excelencia para barrer a un Valencia inoperante gracias al doblete de Molina y la puntilla de Mata

GETAFE / 8 FEBRERO 2020 / Pocos calificativos hay para definir la tarde de fútbol entregada por el Getafe a su afición. El equipo mejora semana tras semana y este sábado volvió a sorprender realizando un partido todavía mejor que el realizado en San Mamés. En la primera parte faltó acierto, pero en la segunda acabó por afinar la puntería para secundar con tantos el juego realizado y poner un resultado que si pudiese representar la diferencia entre getafenses y valencianistas.

Bordalás repitió once añadiendo al capitán Molina en lugar de Deyverson. Los azulones salieron con la labor clara y creciendo a partir del robo, donde se impuso en cada balón dividido. Las líneas adelantadas aplastaron a un Valencia que quería evitar riesgos jugando siempre en largo, pero en ningún momento fue capaz de convertir algún desplazamiento en siquiera un conato de llegada a portería.

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Con balón el Getafe explotó el juego por bandas, donde Damián y Olivera doblaban con valentía, Molina y Mata se ofrecían como vértices en la combinación y los jugadores del lado débil atacaban la zona de remate. A veces era por el centro, otras por el remate y cuando no salvaba Jaume, pero en los primeros cuarenta y cinco minutos, al Getafe se le resistió un gol que rozó en muchas ocasiones. Molina tuvo las dos mejores, pero no sería capaz de ejecutar con la precisión con la que más tarde realizaría su doblete.

El Coliseum empujó para abrir el marcador

Tras el descanso, la actitud de ambos transmitía la sensación de que ninguno de los equipos había pasado por túnel de vestuarios. El Getafe siguió picando la grieta camino del gol, mientras que el Valencia continuaba sometido a los dictados de los de Bordalás.

Hubo un instante clave a partir del cual el choque del Getafe pudo tambalearse, pero la afición azulona sostuvo a los suyos. En el minuto 52 Mata erraba una nueva ocasión clara, en la que mandó a las manos de Jaume un disparo en área sin oposición. El ‘siete’ reaccionó desesperado a su fallo y por un instante parecía que todo el trabajo realizado en vano podía desmoralizar al equipo. Bordalás desde la banda pidió a la afición seguir apretando y El Coliseum envalentonó a sus jugadores. La siguiente ocasión, cinco minutos después, acabaría en gol.

Jorge Molina saldría de su zona para recibir y fabricar. Detectó a la espalda a Mata, que recibió en una posición de peligro pero algo escorada, pese a lo cual golpeó cruzado con dureza y el capitán puso inteligencia para seguir la jugada, voracidad para anticiparse en el rechace y calidad para poner con sutileza el balón, sorteando a Jaume.

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Con el alivio de lograr el primer tanto, el Getafe mantuvo su trabajo de presión, pero generó con más claridad de ideas. Las cuentas pendientes surgirían tras una acción en la que Gayá pediría penalti y los azulones reclamaban al lateral ‘che’ exagerar su caida. Tras el inciso de empujes y golpes en la melé improvisada, el partido se mantuvo por los mismos derroteros.

La Joya de Molina

Solo nueve minutos después, Molina en jugada personal pondría el segundo entregando un gol de quilates. Rodeado de cuatro jugadores, recibiría el pase de Mata al espacio. El ‘diecinueve’ superó tarascadas y rechaces de estos defensores, para completar con un descomunal reverso que rompió a Diakhaby y disparar cruzado ante Jaume.

La gestualidad corporal de ambos equipos denotaban a un Valencia rendido ante un Getafe que no tuvo piedad. Todo se complicó más para el conjunto ‘che’ cuando Florenzi se marchó expulsado por una dura entrada a destiempo sobre Cucurella. Con una situación imposible para los de Celades, el Getafe completó el partido con responsabilidad, pudiendo aprovechar los espacios con un Ángel que regaló el tercero a Mata que empujo su pase de la muerte.

El Getafe llega a los 42 puntos

El pitido final, extendido hasta el minuto 96 por la suma de revisiones de VAR y alguna tangana, permitió a los azulones felicitarse sobre el césped por el partido realizado y entregarse en agradecimientos a las gradas de El Coliseum. Los de Bordalás han realizado quizás varias tardes para el recuerdo, pero en ninguna los de el Bordalás habían realizado un partido tan completo ante un rival tan importante.

Alcanzando los 42 puntos, el Getafe puede soñar con más y a espera de más resultados, los azulones podrían incluso destacarse en la tercera plaza. En siete días, nuevo reto para este indomable Getafe: visita al Barcelona en el Camp Nou.

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