Al Rayo Vallecano le toca jugar otra vez lejos de su estadio cuando debería ser el anfitrión en la jornada de Liga de mañana. El club ha confirmado que recibirá mañana al RCD Espanyol en el Estadio Ontime Butarque de Leganés, lo que viene a ser un nuevo exilio que, según denuncia, se produce pese a que la Comunidad de Madrid ya dispone del informe que había fijado como condición para levantar la medida cautelar sobre Vallecas.
En un comunicado, la entidad que preside Raúl Martín Presa recordó que había mantenido «hasta el último momento la confianza» en el compromiso trasladado por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco.

Este había asegurado en repetidas ocasiones que, en cuanto recibiera el informe favorable de la auditora CEDIAL, se procedería al «alzamiento inmediato» de la suspensión sobre la concesión del estadio. Según el club, ese informe llegó a la Comunidad el pasado viernes por la mañana, y el propio consejero reconoció este lunes en una entrevista en Telemadrid disponer ya de él.
Partido de alto riesgo
Por eso, el Rayo Vallecano sostiene que «no comprende» que la medida siga sin levantarse, «pese a cumplirse la condición que el propio consejero señaló para acordarlo de forma inmediata». El club lamenta el «enorme perjuicio» que supone para su afición, sus jugadores y la entidad verse obligado a jugar de nuevo en Butarque, como ya ocurrió frente al Deportivo Alavés y el Racing de Santander.
A las dificultades logísticas se suma que el partido ha sido declarado de alto riesgo, lo que ha llevado a prohibir la venta de entradas al público general. Por el momento, solo se ha autorizado el canje para abonados durante este lunes, y el club no puede garantizar que esa opción siga abierta mañana.
El Rayo volverá jugar en el estadio del Leganés, en el que se enfrentará mañana al Espanyol en un partido considerado de alto riesgo.
Por ello, ha pedido a sus abonados que retiren sus entradas cuanto antes. De cara a facilitar esa retirada, las taquillas de Vallecas permanecerán abiertas de forma ininterrumpida hasta las 23:59 horas.
El Rayo intentó, sin éxito por «motivos técnicos ajenos al club», habilitar la descarga digital de entradas junto con el CD Leganés y ‘LaLiga’, por lo que la recogida deberá hacerse físicamente en el propio Estadio de Vallecas. Además, también los titulares del abono ‘Pekes’ tendrán que retirar su entrada para acceder a Butarque.
La Comunidad debe comprobar las subsanaciones
Desde la Comunidad de Madrid, De Paco confirmó este mismo lunes que ya tienen en su poder la auditoría completa y que están elaborando los informes para determinar si se han subsanado las deficiencias detectadas en el estadio.
Este paso es necesario para que el Rayo pueda volver a jugar en Vallecas en octubre, ante el Athletic Club. «Ese no va a poder ser en el partido del martes, pero sí vamos a intentar que el siguiente se pueda disputar», señaló el consejero, que precisó que la Comunidad está analizando si los elementos que faltaban por mantenimiento o incumplimiento del club ya están resueltos.

La reapertura y el fin de la concesión, dos cosas distintas
De Paco insistió en que una eventual reapertura del estadio no implicaría el cierre del procedimiento abierto por el Gobierno regional para extinguir la concesión del recinto al Rayo. Ambas cuestiones sigue vías distintas, explicó.
Hasta ahora, el consejero había evitado fijar una fecha de reapertura y había condicionado el regreso del equipo a que el estadio fuera «cien por cien seguro». Una garantía que el club aseguraba días atrás tener ya acreditada con un informe preliminar favorable, extremo que la Comunidad negaba entonces por falta de un informe técnico que lo avalase.
