El Rayo Vallecano ha encontrado en Butarque una solución provisional a los problemas que le impiden disputar sus partidos en el Estadio de Vallecas, pero Leganés no está dispuesto a seguir pagando la factura. El alcalde, Miguel Ángel Recuenco (PP), ha advertido de que los próximos encuentros que el conjunto vallecano dispute en la ciudad dejarán de contar gratuitamente con el dispositivo municipal desplegado hasta ahora.
Y la cantidad no es menor. El Ayuntamiento calcula que cada partido supone alrededor de 50.000 euros para las arcas municipales entre Policía Local, Protección Civil, limpieza, servicios sanitarios y el resto de recursos necesarios para atender un encuentro de estas características.
Hasta ahora, Leganés había asumido ese desembolso como una colaboración excepcional ante la situación del club madrileño. Pero Recuenco considera que esa excepcionalidad no puede convertirse en habitual.
«Por una mala gestión del presidente del Rayo no tenemos que pagar el resto de vecinos de Leganés», ha advertido el alcalde, que asegura que el Ayuntamiento «no está dispuesto a seguir prestando un servicio gratuitamente».
Dos partidos en Butarque y unos 100.000 euros en servicios
El Rayo ya ha utilizado Butarque en dos ocasiones esta temporada para disputar como local sus encuentros frente al Alavés y el Racing de Santander.
Tomando como referencia la estimación municipal de unos 50.000 euros por encuentro, los servicios desplegados para ambos partidos alcanzarían aproximadamente los 100.000 euros.
El aviso de Recuenco, además, no llega por sorpresa. Ya en agosto, antes de que comenzase esta sucesión de partidos, el alcalde había advertido de que Leganés estaba dispuesto a echar una mano al Rayo ante una situación excepcional, pero no a convertir esa ayuda en una solución permanente.
Ahora, ante la posibilidad de que el equipo vallecano siga necesitando Butarque, el Ayuntamiento ha endurecido su posición: si hay más partidos, el Rayo tendrá que asumir los costes municipales que generen.

Los 50.000 euros no son el alquiler de Butarque
Hay que diferenciar estos gastos del acuerdo que el Rayo mantiene para utilizar el estadio.
Según las informaciones publicadas, el club vallecano abona alrededor de 120.000 euros al CD Leganés por utilizar Butarque. A esa cantidad habría que sumar ahora los aproximadamente 50.000 euros que calcula el Ayuntamientopor los servicios municipales asociados a cada encuentro si finalmente decide repercutirlos al Rayo.
La factura total de jugar un partido como local en Leganés podría situarse así en el entorno de los 170.000 euros.
Una crisis que comenzó en Vallecas
La llegada del Rayo a Butarque tiene su origen en los problemas que arrastra el Estadio de Vallecas, propiedad de la Comunidad de Madrid.
A finales de julio, el Gobierno regional suspendió cautelarmente la concesión del estadio después de que una auditoría detectara deficiencias y concluyera que eran necesarias actuaciones urgentes en las instalaciones.
Desde entonces, las posiciones de la Comunidad de Madrid y el Rayo Vallecano han estado enfrentadas. El Ejecutivo autonómico ha cuestionado el mantenimiento realizado por el club, mientras que el Rayo sostiene que el estadio reúne las condiciones necesarias y responsabiliza a la Comunidad de los perjuicios deportivos y económicos derivados de no poder utilizarlo.
El conflicto llegó incluso a los tribunales después de que la Comunidad denunciara que responsables del club habían impedido el acceso de técnicos y operarios para realizar trabajos en las instalaciones.
La afición también está enfrentada con Martín Presa
La crisis se produce, además, en un momento especialmente complicado para Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano.
Una parte importante de la afición mantiene desde hace tiempo un duro enfrentamiento con la directiva y recientemente miles de seguidores volvieron a reclamar públicamente la salida del presidente.
Los traslados a Butarque tampoco han sido bien recibidos por parte de la hinchada rayista, que ha mostrado su rechazo a tener que abandonar Vallecas para asistir a los encuentros como local.
El Espanyol puede ser la próxima prueba
La incógnita está ahora en qué ocurrirá con el próximo compromiso del Rayo como local. El conjunto vallecano tiene previsto enfrentarse al Espanyol el 15 de septiembre, mientras continúa la incertidumbre sobre la posibilidad de regresar al Estadio de Vallecas.
Si finalmente el encuentro vuelve a trasladarse a Butarque, el aviso lanzado desde Leganés cobra especial relevancia.
El Ayuntamiento ya no habla únicamente de prestar el estadio vecino ante una emergencia deportiva. Después de dos encuentros y de los recursos municipales movilizados, Recuenco marca una línea roja, Leganés puede seguir acogiendo al Rayo, pero el coste de hacerlo no recaerá sobre los vecinos de la ciudad.
