Fin de semana inmejorable para Getafe. El Geta logró la última plaza para la competiciones europeas y jugará la Conference League el mismo fin de semana de fiestas patronales que su técnico, José Bordalás, recibió el título de Hijo Adoptivo de la ciudad.

El sábado, tras la victoria ante Osasuna (1-0), el vestuario azulón explotó en una fiesta tras confirmarse la clasificación a la UEFA Conference League. También la afición, que tomó el campo. Es la cuarta vez -la segunda con Bordalás- que el Getafe disputará competiciones europeas, algo que se hizo notar en el vestuario.

Sin grandes fichajes, sin grandes estrellas y con un presupuesto limitado, el ‘Geta’ ha vuelto a lograr una gesta, merced a una inmejorable segunda vuelta.

Y en el centro de la celebración apareció José Bordalás, completamente desbordado por la emoción. El técnico alicantino fue uno de los grandes protagonistas de la fiesta, no solo tras la victoria sino un día antes, cuando la alcaldesa, Sara Hernández, le entregó el título de Hijo Adoptivo de Getafe.


En un acto celebrado en el Salón de Plenos municipal y arropado por la presencia de gran parte de la plantilla y del presidente del club azulón, Ángel Torres, un Bordalás visiblemente emocionado afirmó, tras agradecer el reconocimiento a las autoridades y «a toda la gente de Getafe», que para él ser declarado hijo adoptivo de la ciudad ha sido «algo inesperado».


«Hay lugares que uno siente como suyos desde el primer día y Getafe para mí es eso, nuestra casa. Nunca podré contar mi vida sin el Getafe, pero tampoco podré contarla sin la ciudad de Getafe. Han estado en mi corazón y han ido siempre de la mano», reconoció el entrenador alicantino.
