El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha dado un nuevo paso en el proyecto de unir Móstoles y Navalcarnero con una línea ferroviaria prolongando la línea C-5 de Cercanías. Se ha formalizado el contrato para elaborar el estudio de viabilidad de esta iniciativa que permanece paralizada desde 2010. El análisis también contemplará la posible ampliación del servicio hacia otros municipios del suroeste de la Comunidad de Madrid.
El contrato cuenta con un presupuesto de 619.266 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución inicial de 24 meses. Durante este periodo se evaluará la viabilidad de la conexión ferroviaria entre Móstoles y Navalcarnero, así como su compatibilidad con otros posibles desarrollos de la red de Cercanías en la zona.

Según ha informado el Ministerio, el estudio abarcará el área suroeste y oeste de la región madrileña y analizará diferentes alternativas para prestar servicio ferroviario a otros municipios cercanos. Además, se examinará cómo encajaría la extensión hasta Navalcarnero con futuras ampliaciones de la red de Cercanías de Madrid.
El trabajo también incluirá un estudio de los desplazamientos desde las localidades próximas hacia las nuevas estaciones previstas, con el objetivo de diseñar un esquema de transporte público que permita ampliar el alcance de los beneficios de las nuevas conexiones ferroviarias a otros municipios.
El Ministerio considera «positiva» la llegada de Cercanías a Navalcarnero, al tratarse de un corredor «con gran potencial de crecimiento». Según señala, esta actuación podría beneficiar no solo a Navalcarnero, cuyas previsiones demográficas son «notables», sino también a municipios próximos como Cenicientos, Sevilla la Nueva o Navas del Rey.

Asimismo, el departamento encabezado por Óscar Puente ha explicado que el contrato servirá para determinar el grado de ejecución de las obras impulsadas en su día por la Comunidad de Madrid y posteriormente paralizadas. También permitirá conocer el estado actual de las infraestructuras ya construidas y valorar si pueden integrarse en el nuevo proyecto.
Dentro de este análisis se contempla igualmente un estudio funcional y operativo de la estación de Móstoles-El Soto para evaluar su posible papel como cabecera intermedia de la línea.
Antecedentes del proyecto
La ampliación de la línea de Cercanías entre Móstoles y Navalcarnero, con paso por Arroyomolinos, fue impulsada por la Comunidad de Madrid durante la etapa de la expresidenta regional Esperanza Aguirre.
El proyecto fue adjudicado en 2009 por un importe de 369 millones de euros y contemplaba la construcción de 15 kilómetros de vía y siete estaciones: cuatro en Móstoles, una en Arroyomolinos, en la zona de Parque Coimbra, y dos más en Navalcarnero.
Las obras quedaron paralizadas en 2010 después de que la constructora Cemonasa, filial de OHL, abandonara el proyecto tras invertir más de 140 millones de euros en un contexto marcado por la crisis financiera. Después de distintos procedimientos judiciales, la Comunidad de Madrid desistió definitivamente de la actuación y solicitó al Ministerio que asumiera su desarrollo.

Con la puesta en marcha de este estudio de viabilidad, el Ministerio avanza en la asunción de esta infraestructura, en línea con el compromiso anunciado por el ministro Óscar Puente en julio del pasado año. Entonces remitió una carta a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, trasladando la disposición del departamento para hacerse cargo de las obras pendientes.
Desde Transportes han destacado que estos trabajos permitirán «potenciar una movilidad metropolitana sostenible» mediante el servicio de Cercanías y aumentar la accesibilidad y la cohesión social a través de un sistema ferroviario «de calidad».
