El Espacio Vital Torrafal es uno de los mayores centros de la Comunidad de Madrid centrado en atender a pacientes de Alzheimer y sus familias. A través de varios servicios como son la atención psicológica, talleres o ayuda a domicilio, luchan contra esta enfermedad.
El servicio se sitúa en la calle Madrid esquina con calle Los Curas y lleva en funcionamiento desde septiembre de 2022. Allí, se atienden a 120 familias de Torrejón de Ardoz. Las instalaciones cuentan con 1.175 metros cuadrados, repartidos en dos plantas. Sin embargo, el centro todavía presenta varias carencias.
El centro carece de un ascensor que facilite la accesibilidad de los usuarios para desplazarse de una planta a otra. Además, también se solicita un servicio de terapia acuática a través de la instalación de una piscina, con la que tampoco cuenta el espacio. La piscina se centraría en paliar los efectos de las enfermedades de movilidad crónica, además de beneficiar a los pacientes de Alzheimer.
El ascensor está en camino
Según indica el gobierno local, el ascensor ya está presupuestado y se pondrá en funcionamiento en lo que queda de año. En cuanto al resto de reformas, el Ayuntamiento asegura que se presentaron hasta 250.000 euros a los Fondos Europeos Next Generation. Por su parte, el Gobierno de España rechazó el proyecto considerando que “Torrejón no merece tener ese proyecto”, han señalado los populares.

Una respuesta criticada por la oposición, que opina que culpar al gobierno regional es “echar balones fuera” y que “cuando falla algo la culpa es de los demás”. Los socialistas denuncian que el Ayuntamiento no haya presentado una enmienda a la Comunidad de Madrid para conseguir las reformas. “No se comprende que pasen más de años años sin que esto sea una realidad”, indicó el concejal socialista, Javier Castillo, durante el último pleno.
¿Por qué la terapia acuática ayuda a los pacientes?
La terapia acuática, conocida también como hidroterapia, cuenta con varios beneficios para pacientes de Alzheimer y con otras demencias. Gracias a las propiedades relajantes del agua, ayuda a reducir el estrés y la agitación de los pacientes. De esta forma, se mejora el estado de ánimo y estimula los sentidos, ofreciendo una experiencia sensorial.
Por otro lado, este tipo de terapia facilita la movilidad. Así, se trabaja la fuerza muscular, la coordinación y la flexibilidad, habilidades que se suelen deteriorar con la enfermedad. Estos trabajos se acompañan de instrucciones, favoreciendo la estimulación cognitiva al tener que recordar secuencias.
Finalmente, las terapias acuáticas se suelen practicar en grupos de varias personas. Por ello, los pacientes cuentan con la oportunidad de interactuar con otras personas, reduciendo el aislamiento y mejorando la calidad de vida.
