La Comunidad de Madrid invertirá más de 4,6 millones de euros para reforzar el sistema alternativo de suministro de agua potable que Canal de Isabel II pone en funcionamiento cuando se producen interrupciones en el servicio.
El Consejo de Gobierno ha autorizado la propuesta de adjudicación de este contrato, que incrementa su dotación anual un 16,9% respecto al anterior y tendrá una duración de cuatro años, ha señalado el portavoz del Gobierno autonómico, Miguel Ángel García Martín.
Reparto en palés
Esta medida garantiza el reparto de agua apta para el consumo humano mediante la distribución de palés con garrafas en las proximidades de las zonas afectadas por este tipo de incidencias. Asimismo, contempla la instalación de cisternas móviles con capacidad para 15.000 litros, que permanecen a disposición de la población hasta el restablecimiento del servicio habitual.

Además, la actuación supone la renovación de la actual flota de cisternas propiedad de la empresa pública, que supondrá mejoras en el chasis, los sistemas de iluminación y elementos de rodadura, así como la matriculación. Asimismo, se incorporarán ocho nuevos depósitos portátiles para reforzar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.
La entidad ha diseñado este nuevo contrato con el objetivo de mejorar la calidad del servicio prestado a los ciudadanos, reducir los tiempos de entrega del agua embotellada y optimizar la gestión logística mediante nuevas herramientas de seguimiento y localización de vehículos.

280 palés mensuales
En el último año, se ha enviado una media de 380 palés mensuales, cada uno de ellos compuesto de 80 garrafas de 5 litros, lo que supone más de 1,8 millones de litros. Su reparto se realiza de manera preferente a clientes sensibles (colegios, residencias de mayores, etc.) cuando hay un corte en la red.
Además, Canal de Isabel II activa este servicio en municipios que no tienen suscrito convenio de distribución con la empresa pública, como pasó en abril de este mismo año en Alcalá de Henares, cuando la ciudad complutense estuvo más de 24 horas sin suministro y donde se entregaron unos 200.000 litros.
