Podrán recurrir todos los antiguos inquilinos de los pisos vendidos a Azora-Goldman Sachs
REGIONAL / 19 DICIEMBRE 2107 / Un vecino de Navalcarnero afectado por la venta de su vivienda del antiguo IVIMA a un fondo ha logrado que el Tribunal Supremo avale el derecho de los afectados por la venta de 2.935 viviendas al fondo de inversión Azora-Goldman Sachs.
Esta decisión de la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo (TS) permitirá que los antiguos inquilinos puedan impugnar la venta de sus viviendas, al considerar que esta compra menoscaba la “protección social” de los propietarios.
Este fallo judicial supone el primero que estima que los adjudicatarios de las viviendas tienen el derecho a recurrir dicha venta, después de que múltiples recursos contra la decisión hayan sido desestimados por la justicia madrileña al “no afectar” a los intereses de los propietarios.
El afectado, después de que el Juzgado de lo Contencioso 29 de Madrid y la sección octava de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) le negaran el derecho a impugnar la operación, ha obtenido esta sentencia favorable.
A una empresa privada
La magistrada María Isabel Perelló Doménech estima que este propietario sí tiene interés legítimo en la causa, “pues la venta implica que la vivienda por él ocupada pasa del sector público pasa a una empresa privada, con las diferencias en cuanto al grado de protección social de la vivienda y de sus arrendatarios que ello implica”.
La magistrada considera que la adjudicataria de las viviendas es “una entidad privada que tiene como finalidad la obtención de beneficios en una sociedad de mercado”, por lo que el cambio de régimen jurídico tiene “consecuencias directas y concretas para el propietario, dada la diferencia entre los fines sociales que sí tiene una administración pública que no concurren en una empresa privada respecto a la vivienda y a la situación del arrendador”.
