bar Parla donde hubo dos muertges
Aviso de precintado de la Jefatura Superior de Policía en la fachada del bar Freiduría La Espuela (Foto: A.Pérez Meca/Ep)

La Policía Nacional cree que el hombre detenido es el único autor del doble crimen ocurrido la madrugada del martes en el bar ‘La Espuela’ de Parla, por lo que no busca a más personas implicadas y dan por esclarecido el caso.

Los agentes del Grupo VI de Homicidios han tardado solo unas horas en resolver este doble homicidio debido a la cantidad de pistas y rastros que el ahora arrestado habría dejado en el establecimiento. Eso sí, las mismas fuentes desmienten que hubiera documentos personales del autor ni imágenes de cámaras de seguridad cercanas que le grabaran.

Lo que tienen claro los agentes es que el detenido actuó solo y que no había más personas en ese bar la noche del lunes. Y es que una vez echó el cierre, algunos vecinos vieron de madrugada a tres personas dentro con la música puesta.

El Grupo de Homicidios ha descartado que el móvil del doble asesinato fuera un robo, ya que no faltaba la caja registradora, que ni si quiere estaba abierta. Tampoco falta ninguna cosa de valor.

En principio, tampoco contemplan que se trata de un asunto relacionado con drogas. Más bien, por el ensañamiento que presentaban los cadáveres, podría tratarse más bien de una rencilla, deuda o ajuste de cuentas de carácter muy personal, según considera la Policía.

Fachada del bar Freiduría La Espuela, (Foto: A. Pérez Meca/Ep)

Intentó incendiar el local y los cuerpos

La Policía ha comprobado también que parte de la cocina está quemada y que el dueño tiene alguna quemadura. Al parecer, el presunto asesino habría intentado prender fuego a todo el local prendiendo la cocina y unas cortinas, todo para eliminar pruebas, pero sin conseguirlo.

De hecho, parece que el arrestado arrastró los cuerpos para intentar que se quemaran, que el incendio se apagó pronto. La freiduría no tenía gas y, por ello, no llegó a explotar, según determinan las investigaciones.

El único implicado es un hombre de nacionalidad española y 52 años, sin antecedentes y previsiblemente conocido de las dos víctimas: el dueño del bar, Rubén M.R., y José Ángel A., amigo conocido como ‘El Maño’, ambos españoles de 62 y 51 años, respectivamente.

Los dos cadáveres presentaban en un caso numerosas heridas por arma blanca y en otro golpes importantes y alguna puñalada, por lo que se trata de muertes violentas.

Fue David, el camarero de un restaurante cercano a la freiduría, quien avisó pasadas las 15 horas del miércoles la Policía al asomarse al local, ya que le extrañaba que a esas horas aún no estuviera abierta, y ver que había cristales rotos, sangre y un cuerpo tumbado el suelo. Hasta el lugar se acercó una patrulla de agentes, que tras forzar la entrada accedieron al lugar, encontrando un cadáver dentro de la barra y el otra a escasos metros.

Posteriormente, llegaron agentes de la Policía Judicial y Científica, que ha inspeccionando el interior en busca de posibles pistas. De momento, están analizando varios objetos punzantes encontrados en el lugar, como un cuchillo, un palo y unas tijeras ensangrentados.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid