El alcalde de Parla, Luis Martínez Hervás (Foto: Archivo).

Luis Martínez Hervás deja en manos de “Génova” la resolución del contencioso que mantiene con la otra facción del PP local, que controla el partido

PARLA / 26 SEPTIEMBRE 2018 / El alcalde de Parla, el ‘popular’ Luis Martínez Hervás, ha asegurado hoy a Noticias para Municipios que tiene intención de encabezar la candidatura del PP a las elecciones municipales del próximo año.

“A mí me quedan cuatro años para acabar el proyecto que comenzamos en 2015, y creo que se puede cumplir. Se puede poner a Parla en el lugar que se merece”, ha manifestado en declaraciones a este medio digital.

En cuanto a las diferencias que mantiene con el actual presidente del PP local, Miguel Ángel González, apoyado por el edil Juan Marcos Manrique -a quien Hervás apartó de sus competencias esta Legislatura-, el regidor ha dejado el asunto en manos de la Ejecutiva regional.

“Eso depende de Génova”, ha esbozado. Hervás es consciente de que podría tener dificultades en la candidatura al haber perdido las elecciones internas del PP en septiembre de 2017, que consiguió ganar Miguel Ángel González.

Sin embargo, una de las voces autorizadas en la gestión y elaboración de listas en Madrid de cara a los próximos comicios, el alcalde de Boadilla del Monte y vicesecretario Territorial del Partido Popular de la Comunidad de Madrid, Antonio González Terol, dejó entrever recientemente en una visita a Fuenlabrada que la idea es “optar por una renovación medida” y por una “continuidad” de los alcaldes en aquellos municipios donde gobierna el PP.

Contrataciones en la Oficina de Empleo

Al hilo de ello del contencioso, el alcalde parleño ha dejado entrever hoy en rueda de prensa que uno de los motivos que le llevó a prescindir de Manrique y de la también concejala Elena Taboada -a los que retiró sus competencias- habrían sido las presuntas irregularidades en la contratación de personas afines a través de la Oficina Municipal de Empleo.

Aunque no ha citado nombres, el regidor sí ha aseverado que se llevó una “desagradable sorpresa” cuando, a los dos años de iniciar el proyecto de la Oficina, comprobó que “se habían contratado a personas sin las normas estrictas” que él había impuesto a su equipo.

Entre esas normas se encontraba el hecho de que la Oficina no podía ser un órgano de colocación a ‘dedo’. Es decir, debía darse “un servicio” sin que el Ayuntamiento se beneficiará ni sirviera para “compras electorales ni chantajes de empresas al Ayuntamiento”, según ha reprochado.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid