La Audiencia Provincial de Madrid juzga desde ayer a tres personas a las que se acusa de haber provocado el incendio en una nave de Torrejón de Ardoz que causó la muerte de una joven de 20 años y un hombre.
El incendio, que según las conclusiones del informe policial fue intencionado, se desencadenó en la madrugada del 20 de agosto de 2022 en una nave okupada del barrio de San José. Los dos ocupantes del inmueble fallecieron por asfixia debido a la inhalación de gases tóxicos generados por la combustión.
Por este crimen la Policía detuvo a tres personas que se enfrentan a solicitudes de pena de 60 y 55 años de prisión por dos delitos de asesinato y uno de incendio. En el caso de la pareja de la víctima, que es el principal acusado, concurren además las agravantes de parentesco y discriminación por razón de género.

Durante la fase testifical, ha declarado el inspector jefe de la Brigada de Policía Judicial de Torrejón que elaboró el atestado y que acudió al lugar tras el aviso del incendio. El mando policial recopiló testimonios de testigos, revisó cámaras de seguridad de la zona, ordenó el desalojo de una nave colindante por precaución e inspeccionó el interior del inmueble una vez extinguido el fuego.
Al término de la intervención fueron localizados los cadáveres de Esther y de un amigo, cuya identificación resultó inicialmente compleja debido al estado en el que se encontraban.
Esther manifestó en un audio que Said «la quería quemar viva»
Los investigadores de la Policía Nacional que instruyeron el crimen han desvelado en el arranque del juicio que la víctima no quiso denunciar a su pareja, principal acusado, pese a haber recibido amenazas de quemarla viva.
En el sistema VioGén constaban antecedentes de conflictos en relaciones previas del acusado. También se tuvo constancia de discusiones con la víctima en la relación actual. Aunque en alguna ocasión se activó el protocolo policial, la mujer no formalizó denuncia ni solicitó orden de protección.
La madre de la víctima declaró que la relación era conflictiva y violenta. Asimismo, varios testigos señalaron que el acusado había amenazado en distintas ocasiones con prender fuego a la nave en la que residían. Existen denuncias cruzadas entre ambos que reflejan episodios de conflictividad.

La jefa del Grupo de Homicidios que llevó el caso ha señalado, además, que la propia Esther manifestó en un audio que Said «la quería quemar viva». Según la testigo, el acusado se aseguró de que el homicidio se llevara a cabo provocando el incendio en la nave.
Grabaciones de videovigilancia
Durante la investigación desarrollada por este crimen, los investigadores examinaron grabaciones de distintas cámaras de seguridad del entorno. La situada en la puerta de acceso a la nave no funcionaba esa noche. Sin embargo, otras imágenes sitúan al principal acusado llegando a la zona a las 2:03 horas y abandonándola unos diez minutos después.
Según sus conclusiones, el incendio fue intencionado, al detectarse cuatro focos de inicio distintos que requerían intervención humana. El análisis de las cámaras permitió ubicar al principal acusado en las inmediaciones antes y después del fuego.

El informe policial expone también que el investigado permanecía previamente en un banco de una plaza con varios conocidos, aunque a partir de las 0:30 horas nadie volvió a verlo allí. Tras los hechos, se cambió de ropa.
Las grabaciones muestran que acudió a la nave en tres ocasiones durante la madrugada, desplazándose reiteradamente hacia el lugar y alejándose posteriormente, lo que, según la investigación, lo sitúa en la escena en momentos relevantes para el inicio del incendio.
Incendio con finalidad de causar la muerte
De acuerdo con el fiscal, los acusados habrían provocado de manera deliberada el incendio que devoró la nave okcupada. El principal acusado convivía desde hacía al menos dos años con la víctima en dicho inmueble. Tras descubrir que la mujer había iniciado una nueva relación, el acusado habría reiterado su intención de acabar con su vida.
El Ministerio Público considera que los tres procesados actuaron de forma concertada para provocar el fuego con la finalidad de causar la muerte de ambas personas o asumiendo que ese resultado podía producirse.

El principal acusado se encuentra en prisión provisional desde septiembre de 2022, medida que fue prorrogada en 2024 por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Torrejón de Ardoz.
La Fiscalía solicita, además de las penas de cárcel, indemnizaciones por daños morales para los familiares de las víctimas, con 100.000 euros para cada progenitor y 30.000 euros para cada hermano, junto a compensaciones económicas por los daños materiales ocasionados en la nave.
