La Alianza Incineradora de Valdemingómez No ha convocado para mañana, 7 de junio, la VI Marcha ‘San Cinerato-Incineradora No’, una movilización con la que se pide la clausura de la planta de tratamiento de residuos de Valdemingómez.
La marcha comenzará a las 11:00 horas en la confluencia de la avenida de los Almendros y la calle Juncal, en Rivas.
El recorrido continuará por las avenidas Miguel Hernández y Covibar y finalizará en el aparcamiento de la Casa de las Asociaciones de Rivas Oeste, donde está prevista la lectura de un manifiesto.

La plataforma ha realizado un llamamiento a vecinos, asociaciones y colectivos sociales para participar en la movilización y mostrar su postura respecto al modelo de gestión de residuos vinculado a la planta de Valdemingómez.
Preocupación ante el desarrollo de nuevos barrios
La lucha contra la incineradora de Valdemingómez – también activa en Madrid capital – viene de lejos y con un último episodio administrativo ejecutado en septiembre de 2025, cuando las organizaciones convocantes de esta protesta presentaron un recurso contra la Autorización Ambiental Integrada que regula la actividad de la instalación.
Según indican, el recurso incluía diversas alegaciones relacionadas con aspectos como la ventilación de los fosos, el almacenamiento de residuos, posibles fugas, procesos de combustión y los sistemas de control aplicados en la planta.
Sostienen los responsables de esta protesta que la renovación de la autorización ambiental debería haber incorporado una evaluación sobre los efectos de la actividad de la incineradora en la salud humana y el medio ambiente, en referencia a una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de junio de 2024. Según señalan, este tipo de análisis no se realiza desde 2008.

Además, los convocantes afirman que estas circunstancias dieron lugar a una denuncia presentada por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), tras la cual el Parlamento Europeo abrió una investigación sobre la instalación.
Las entidades también muestran su preocupación por el desarrollo de nuevos ámbitos residenciales próximos a la instalación, entre ellos Valdecarros, Los Berrocales y El Cañaveral, que se sumarían a otros barrios y municipios situados en el entorno de la planta desde su puesta en funcionamiento en 1993, como Villa de Vallecas, la Cañada Real, Rivas-Vaciamadrid y Getafe.
