Las quejas vecinales se siguen sucediendo en Parla por la situación de la jardinería y mantenimiento de zonas verdes. Se trata de un servicio que, según la oposición, adolece de poco personal al no cubrirse las bajas y jubilaciones, de un coste excesivo y de un continuo goteo de quejas vecinales.
Pese a los anuncios constantes de planes de limpieza, las zonas verdes de Parla siguen decayendo. A las laderas secas en el Parque del Universo y otros enclaves de la localidad, se suman las quejas de la plantilla por falta de personal al no cubrirse las bajas, por la alta rotación de turnos o por los moderados ingresos económicos.
«Siempre ha habido malestar». Son palabras de la portavoz de Podemos y exconcejala de Medio Ambiente mientras la formación ‘morada’ permaneció en el Gobierno local junto al PSOE y Más Madrid, Carla E. Valero.

Deficiencias del servicio
Asegura que, en su momento, comunicó las deficiencias del servicio, sin que se llegará a una solución definitiva, sobre todo, por el elevado grado de privatización. Por eso, Podemos -ahora en la oposición- llevó una propuesta al último Pleno para recuperar el servicio, para remunicipalizarlo. La iniciativa no prosperó merced a la abstención del Partido Socialista.
Un informe contra las concesiones
La propuesta de Podemos se basa en informe que desmantela el sistema de concesión, vigente a través de sucesivos contratos que se remontan a periodos anteriores a 2019. Según la moción, la externalización, independientemente de la empresa concesionaria, ha sido una fuente constante de quejas vecinales sobre «la calidad del servicio y la precariedad de los trabajadores».

«Es el momento de poner fin a un modelo que ha demostrado ser caro, ineficiente y socialmente injusto para Parla», defendió Valero en la sesión plenaria. Y es que, la gestión directa, eliminaría el «margen de beneficio» de las empresas privadas, que redundaría en favor de las arcas municipales.
«Este margen, en lugar de engrosar cuentas privadas, se podrá invertir íntegramente en la mejora de nuestros jardines y parques, en infraestructuras verdes de calidad y en la dignificación de las condiciones laborales», recoge la moción.
Mejores condiciones para los trabajadores
Además, mediante la subrogación de la plantilla se «dignificaría» a los trabajadores. Sus condiciones pasarían a ser las de un «empleo estable, digno y seguro». Esto redundaría en el fin de la «precariedad y la alta rotación», asegurando «una plantilla experimentada».

En este sentido, Podemos considera que recuperar el control de este servicios implicaría una «flexibilidad para responder con agilidad a las quejas vecinales». «Y se podría planificar a largo plazo con criterios medioambientales más ambiciosos, como el fomento de la biodiversidad urbana y la jardinería ecológica», alegan.
Valorar los costes de la remunicipalización
Por su lado, la concejala delegada del Área del Jardines y Zonas Verdes, Nerea Ruiz-Roso, ha defendido la postura del Gobierno local. El Ejecutivo no se opone a «estudiar» la remunicipalización del servicio, pero siempre con estudios objetivos de viabilidad y con datos. «Si no se planifica bien una gestión directa, puede generar sobrecostes», ha manifestado.
La edil ha admitido que se trata de un servicio «esencial», si bien ha recordado que cualquier decisión en este sentido debe adoptarse en base a «estudios y no en opiniones banales». Tras ello, ha recordado que el Gobierno local «no espera a que otros le digan lo que tienen que hacer», sino que actúa «con hechos y resultados visibles».

En este punto, ha afeado a Valero que, estando en el Gobierno la pasada Legislatura, no llegase a materializar como edil de Medio Ambiente lo que ahora solicita.
Ruiz-Roso ha citado, por último, varios de los proyectos que está llevando a cabo el Gobierno local en materia medioambiental, como la ampliación del parque de la Dehesa Boyal 9.000 metros cuadrados, la instalación de fuentes para mascotas o el futuro proyecto de «participación ciudadana a la hora de elaborar nuevas zonas verdes»
