El Ayuntamiento de Móstoles ha suspendido todas las actividades de la agenda municipal previstas desde este jueves, 29 de octubre, hasta el sábado 31, con motivo de los tres días de luto oficial decretados en memoria de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo).
Como señal de duelo, las banderas de los edificios públicos de la ciudad ondearán a media asta durante este periodo. La medida afecta a toda la programación municipal prevista para estos días, incluidas las actividades organizadas con motivo de la festividad de Halloween.
En concreto, la actividad programada para el 30 de octubre, un ‘escape room’ zombie al aire libre, queda aplazada hasta el próximo 20 de noviembre y se celebrará en los mismos horarios y condiciones.
Asimismo, el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, y los miembros del Gobierno municipal no asistirán a los actos que tenían programados y confirmados para los próximos días, en señal de respeto por las víctimas y sus familiares.

Minuto de silencio en la Plaza de España
La corporación municipal, representantes de distintas formaciones políticas y numerosos vecinos participaron en un minuto de silencio en la Plaza de España, frente al Ayuntamiento, para mostrar su apoyo y solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario, sus familiares y todas las personas afectadas.
Con este gesto, el Consistorio mostoleño se sumó a la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y de la Federación de Municipios de Madrid (FMM), que promovieron este acto de recuerdo y respeto hacia los fallecidos y sus familias.

Antonio Acedo, el maquinista del AVE fallecido que era natural de Móstoles
La tragedia ferroviaria tiene una especial repercusión en Móstoles por la muerte de Antonio Acedo Meneses, maquinista del AVE fallecido en el accidente y natural de la localidad, donde nació en 1990, aunque después vivió con su familia en el barrio de Loranca, en la localidad vecina de Fuenlabrada.
Hijo y nieto de ferroviarios, Acedo creció vinculado al mundo del tren y desarrolló una gran afición por la fotografía, con especial interés por los paisajes, la naturaleza y las escenas cotidianas. Su trayectoria personal y su vínculo familiar con el ferrocarril han acercado aún más las consecuencias de la tragedia a la ciudad.
Su fallecimiento ha marcado a la comunidad ferroviaria y a quienes compartían con él su entorno personal y profesional. La suspensión de la agenda municipal y de las actividades de Halloween se enmarca así en los días de duelo decretados tras el accidente.
