El caso que salpica al alcalde de Móstoles suma un nuevo capítulo marcado por la confrontación política. Desde el entorno del regidor han cargado con dureza contra las acusaciones de acoso laboral y sexual, poniendo el foco en la figura del principal testigo y cuestionando de raíz su credibilidad.
El testigo clave, en el punto de mira
Uno de los pilares de la defensa del alcalde pasa por desacreditar a David Zamorano, señalado como testigo principal. Según sostienen, Zamorano está siendo investigado por la UCO por haber recibido al menos 49 contratos presuntamente fraccionados durante el anterior Gobierno socialista en Móstoles.
Además, recuerdan que el propio alcalde le obligó a dimitir apenas dos meses después de su nombramiento al conocerse esta situación. “Su credibilidad es nula”, insisten fuentes del entorno municipal.

Vínculos políticos y acusaciones de parcialidad
El Ejecutivo local también pone el acento en la supuesta vinculación política del testigo. Aseguran que Zamorano no es una figura independiente, sino alguien ligado al entorno del PSOE, partido al que atribuyen haberle beneficiado con contratos públicos.
Incluso apuntan a que habría llegado a coordinar acciones de presión política, como la promoción de un escrache contra la presidenta regional, lo que, a su juicio, evidencia un “sesgo político claro” incompatible con un testimonio fiable.
Acusaciones “sin pruebas” y contexto económico
Respecto a las acusaciones, el Gobierno municipal las califica de “inconsistentes y sin respaldo”. En el caso del presunto acoso laboral, lo enmarcan en una controversia previa sobre la compatibilidad de cargos de la concejal denunciante.
Según esta versión, la edil aspiraba a percibir unos 90.000 euros anuales frente a los 67.300 euros que cobraría si optaba por un solo puesto, una situación que incluso la oposición le habría pedido aclarar.

En cuanto al supuesto acoso sexual, la respuesta es tajante: “Es absolutamente falso y no existe ni una sola prueba que lo respalde”.
Una trayectoria sin precedentes frente a la tormenta política
Desde el entorno del alcalde defienden su “trayectoria intachable”, recordando que ha ocupado distintos cargos públicos sin que jamás se le haya vinculado a comportamientos similares.
“Estas acusaciones no encajan con su historial ni cuentan con precedentes”, subrayan, en medio de una polémica que sigue escalando y que apunta a convertirse en uno de los principales frentes políticos en Móstoles.
El conflicto, lejos de apagarse, abre un nuevo escenario de tensión donde las acusaciones cruzadas y la batalla por el relato marcan el pulso político de la ciudad.
