Ana Díaz es fisioterapeuta y Cristina González, maestra de educación especial y experta en atención temprana. Ambas pertenecen a la Fundación Esfera. Y las dos han formado parte de la comisión de atención primaria que este mes ha desplazado Leganés a los campos de refugiados saharauis de la región de Ausserd.
Junto al coordinador de Cooperación para el Desarrollo del Ayuntamiento de Leganés, Raúl Moreno, estas especialistas leganenses han atendido por primera vez a «niños con discapacidad» en una zona terriblemente hostil con la vida cotidiana.
De esta manera, el equipo se ha encargado de dar formación a las personas del Aula de Atención Temprana del Hospital de Ausserd, así como al personal de la escuela de personas con discapacidad de la región.

Por otro lado, han visitado los dispensarios médicos de las diferentes Dairas (municipios) para hacer una valoración de niños y niñas y poder incluirlos en los diferentes recursos. También se ha elaborado un diagnóstico para poder desarrollar un proyecto y trabajar de forma paralela a las comisiones médicas en próximas ocasiones.
La comisión ha estado dirigida a la intervención con niños con discapacidad en el hospital Ausserd. La labor de Ana Díaz y Cristina González se ha encaminado a «detectar dificultades en los niños». Se han detectado una veintena de casos. Estos pequeños tendrán ahora un seguimiento médico, si bien se trata de algo complicado por los «problemas de movilidad» en los campamentos.
Una tierra hostil con las personas
Y es que las dificultades están a la orden del día en ese entorno hostil. Los niños se enfrentan a temperaturas de hasta 60 grados y desplazarse hasta el único hospital de la zona a veces supone horas de caminata en mitad del desierto.

«Impactan mucho las condiciones en las que vive la gente. Sin facilidades y en medio del desierto, sin recursos», esgrime Ana Díaz. Todo ello deriva en que, en ocasiones, a un niño con movilidad reducida tienen que llevarle en brazos por el desierto durante kilómetros.
Y cuando hay recursos, no se saben utilizar. Es el caso de una de las escuelas de educación especial. Hay «voluntad» y material, pero los adultos de allí no saben aplicar adecuadamente una metodología. «No son especialistas», resume Cristina González. Por ello, la formación ha sido otro de los aspectos trabajadores en la zona.
«Impactan mucho las condiciones en las que vive la gente. Sin facilidades y en medio del desierto, sin recursos»
Ana Díaz, fisioterapeuta y miembro de la comisión a los campamentos de refugiados
Las dos especialistas que han viajado a Ausserd han regresado con bastante información en las maletas. Aseguran que la idea es regresar. Pero, de momento, les esperan días de redactar informes y diagnósticos. Su intención es preparar los proyectos para conseguir subvenciones que permitan mejorar la vida en Ausserd.
Las «graves dificultades» de los niños
Los niños de los campamentos de refugiados sufren «dificultades muy graves». Algunos nunca han sido tratados. Así, uno de los principales diagnósticos es la «parálisis cerebral infantil». Hay un elevado número de casos por los incontables problemas en los partos o en las horas subsiguientes.
«No hay profesionales médicos que atiendan, ni oxígeno en los hospitales (Argelia prohíbe la entrada de este material)», relatan. Y en partos donde el bebé tiene complicaciones, sin oxígeno, el cerebro deja de recibirlo y sufre «daños irreversibles».
«En España -resume la educadora- no estábamos acostumbrados a ver tal gravedad de casos».

Sin médicos y sin recursos
Las carencias en la zona llegan al punto de que no hay médicos. En toda la provincia, el único profesional médico que había era el que viajó con la comisión desde Leganés. La situación es tan extrema que las patologías médicas casi no son un problema. «Allí, la discapacidad es casi un lujo -mantiene-, porque ellos piensan en la supervivencia».
«Hemos iniciado este diagnóstico en los campamentos de refugiados, pero siempre faltan manos para este tipo de acciones»
Raúl Moreno, coordinador de Cooperación para el Desarrollo en Leganés
El coordinador de Cooperación para el Desarrollo en el Ayuntamiento de Leganés, Raúl Moreno, ha explicado que el Ayuntamiento ya trabajó con Fundación Esfera este verano en Ecuador, «con muy buenos resultados». «Ahora hemos iniciado este diagnóstico en los campamentos de refugiados, pero siempre faltan manos para este tipo de acciones», ha remarcado.
Un centro de mujeres
El 12 de noviembre, Raúl Moreno volverá a los campamentos. En esa ocasión, irá acompañado de un equipo médico: un pediatra y dos médicos de familia. Además, el coordinador aprovechará su estancia para ultimar los flecos de un nuevo proyecto: un centro de mujeres jóvenes.

Se trata de una instalación donde las mujeres de la zona hacen actividades formativas (talleres y formación online) y actividades con los niños. La situación de la mujer en los campamentos es sumamente complicada. Asumen normalmente la pesada carga de cuidar de niños y ancianos, debido a que los hombres han emigrado para poder «trabajar fuera» porque no les llega para la cesta básica de la compra.
De momento, las comisiones que ha retomado la delegación de Cooperación al Desarrollo leganense tras llevar años paradas seguirán desplazando a zonas vulnerables a especialistas médicos para atender a la población afectada.
