El conflicto educativo en el CEIP Miguel Delibes de Leganés continúa creciendo. Las familias del alumnado han exigido la dimisión del actual equipo directivo y la apertura de un proceso democrático para elegir una nueva dirección, después de que los cambios introducidos al finalizar el pasado curso hayan provocado una profunda ruptura de confianza dentro de la comunidad escolar.
La situación ha llegado hasta el punto de que, según denuncian las familias, 19 de los 21 profesores con plaza definitiva en el colegio se oponen a la dirección actual y se plantean abandonar el centro el próximo curso, una circunstancia que consideran una amenaza para la continuidad del proyecto educativo.
Además, 318 personas han firmado un escrito de rechazo a la gestión del centro, mientras que las familias preparan una movilización que culminará el próximo lunes 9 de noviembre con una marcha hasta la Dirección de Área Territorial Madrid Sur (DAT Sur).
El origen del conflicto está en el cambio del equipo directivo
El enfrentamiento comenzó tras una decisión adoptada al finalizar el pasado curso escolar.
Según explica la comunidad educativa en una nota de prensa, el 15 de abril, durante una sesión extraordinaria del Consejo Escolar, el director presentó la renovación de su Proyecto de Dirección y aseguró que se mantendrían tanto el equipo directivo como el proyecto educativo del colegio.
Sin embargo, las familias denuncian que el 30 de junio prescindió del jefe de estudios y de la secretaria, una decisión que, aseguran, no fue comunicada previamente ni al Claustro ni al Consejo Escolar.
La comunicación, añaden, se produjo cuando ya había terminado el periodo lectivo.
Aunque la DAT Sur considera que el cambio se ajusta a la legalidad, según reconocen las propias familias, estas cuestionan la falta de transparencia y sostienen que la decisión contradice los compromisos adquiridos meses antes.
El problema, aseguran, no se limita a la sustitución de dos cargos, sino a las consecuencias que puede tener sobre la organización y el funcionamiento del colegio.
318 personas han firmado un escrito de rechazo a la gestión del centro, mientras que las familias preparan una movilización que culminará el próximo lunes 9 de noviembre con una marcha hasta DAT Sur
19 de 21 profesores se oponen a la dirección
Uno de los datos que más preocupa a las familias es el rechazo que, según denuncian, existe entre el profesorado con plaza definitiva en el centro.
De los 21 docentes definitivos, 19 se oponen a la actual dirección y se plantean marcharse el próximo curso, una situación que podría afectar a la estabilidad de la plantilla y a la continuidad de los programas educativos.
El pasado 14 de septiembre, el AMPA convocó una Asamblea General Extraordinaria en la que participaron familias, docentes, personal no docente y el propio director.
Durante la reunión se pidieron explicaciones sobre los cambios y se manifestó la preocupación por el deterioro de las relaciones dentro de la comunidad educativa.
La votación reflejó un amplio rechazo a la situación actual: 75 familias votaron a favor de abrir un proceso democrático para elegir una nueva dirección, frente a una que se pronunció en contra.
Las conclusiones de la asamblea fueron trasladadas a la DAT Sur y al Servicio de Inspección Educativa.
A esta iniciativa se han sumado las 318 firmas recogidas para expresar el desacuerdo con la gestión y reclamar transparencia.
Temor por la desaparición de talleres y actividades educativas
Las familias aseguran que el CEIP Miguel Delibes cuenta con un proyecto educativo consolidado que ha sido determinante para muchas de ellas a la hora de elegir el colegio.
Entre sus actividades destacan siete talleres dirigidos al último ciclo de Primaria, dedicados a radio, huerto, ajedrez, dibujo, tecnologías de la información y la comunicación (TIC), programación y teatro.
También mencionan los programas de hermanamiento entre alumnos, concebidos para favorecer la convivencia escolar.
Según denuncian, la falta de diálogo y los cambios organizativos hacen temer por la continuidad de estas iniciativas, aunque no afirman que todas hayan sido suprimidas.
«El cambio en el equipo directivo no es sólo nominativo, sino que implica modificaciones del proyecto educativo del colegio», sostienen las familias en su comunicado.
También cuestionan las nuevas exigencias burocráticas que, según explican, dificultan la organización de actividades por parte del profesorado y del AMPA.
Uno de los ejemplos que señalan es la apertura de los patios fuera del horario lectivo, una práctica que, aseguran, se ha mantenido durante décadas y que favorecía la convivencia entre las familias y los menores.
Denuncian falta de diálogo y problemas en la organización del colegio
Las familias consideran que existe una ruptura de la comunicación entre el equipo directivo, el Claustro, el Consejo Escolar y la Comisión de Coordinación Pedagógica.
En su nota de prensa aseguran que todavía no se ha aprobado la Programación General Anual, el documento que recoge la planificación y organización del centro durante el curso escolar.
También denuncian que no existe información suficientemente clara sobre el reparto de funciones y responsabilidades entre los miembros del equipo directivo y el profesorado, ni sobre la creación de las distintas comisiones de trabajo.
A su juicio, esta situación está generando incertidumbre entre las familias y los docentes.
Por ello, reclaman que las decisiones que afecten al proyecto pedagógico del colegio se adopten con transparencia y participación de la comunidad educativa.
Las familias marcharán el 9 de noviembre hasta la DAT Sur
Ante la falta de una solución, el colectivo Delibes en Lucha ha convocado una nueva movilización para el próximo lunes 9 de noviembre, a las 11:30 horas.
La protesta partirá del propio CEIP Miguel Delibes y se dirigirá hasta la sede de la Dirección de Área Territorial Madrid Sur, situada en la calle Maestro, número 19, de Leganés.
Las familias quieren trasladar directamente a la Administración educativa sus exigencias y reclamar una intervención que permita resolver el conflicto.
Su principal reivindicación es el cese o dimisión del actual equipo directivo y la convocatoria de un proceso democrático de elección de dirección, con el objetivo de garantizar la continuidad del proyecto educativo.
Un conflicto que amenaza con marcar el próximo curso
La preocupación de las familias va más allá del funcionamiento inmediato del colegio.
La posibilidad de que una parte importante del profesorado definitivo solicite abandonar el centro el próximo curso ha encendido las alarmas sobre la estabilidad de un proyecto educativo que, según sostienen, se ha construido durante años.
El comunicado de las familias recoge que la DAT Sur considera legal el cambio del equipo directivo, pero no incluye una respuesta específica del director a las críticas sobre su gestión ni a las peticiones de dimisión.
