Fuenlabrada vive días de tristeza tras el trágico fallecimiento de dos vecinos de la localidad: Antonio Acedo Meneses, maquinista del AVE que perdió la vida en el accidente ferroviario de Urda (Toledo), y Jesús de Miguel, futbolista de 30 años y vecino del barrio del Naranjo, fallecido este martes tras no poder recuperarse del golpe sufrido mientras jugaba un partido con el Tenerife.
El Pleno municipal ha guardado esta mañana un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la violencia de género y, a petición del alcalde, Javier Ayala, también por las personas fallecidas en el accidente ferroviario de Urda. El homenaje ha tenido un recuerdo especial para Antonio Acedo, que vivió durante cerca de 20 años en el barrio de Loranca.
El Ayuntamiento ha hecho extensivo este gesto a Jesús de Miguel. De esta manera, la Corporación municipal ha querido trasladar sus condolencias a las familias y allegados de ambos vecinos.

Antonio Acedo, hijo y nieto de ferroviarios
Antonio Acedo Meneses tenía 36 años y, aunque nació en Móstoles en 1990, estaba muy vinculado a Fuenlabrada, donde creció y residió durante años en Loranca.
Su relación con el ferrocarril venía de familia: era hijo y nieto de ferroviarios, una tradición que también marcó su trayectoria profesional como maquinista. Además, era un gran aficionado a la fotografía, una pasión que cultivó durante años y que le llevó a retratar especialmente trenes, estaciones y escenas cotidianas.
Su fallecimiento en el accidente de Urda ha causado una profunda consternación entre quienes le conocían y en las localidades con las que mantenía vínculos personales.

Jesús de Miguel, del fútbol de Fuenlabrada a la Segunda División
Jesús de Miguel Alameda, conocido futbolísticamente como ‘Demi’, nació en Madrid en 1996 y dio sus primeros pasos en el fútbol en las categorías inferiores del Lugo Fuenlabrada y del CD Leganés. Su carrera fue un ejemplo de perseverancia, con un recorrido por distintos equipos del fútbol español hasta conseguir dar el salto al fútbol profesional.
Tras pasar por el Internacional de Madrid, el CF Fuenlabrada, el Unión Adarve y el Navalcarnero, encontró nuevas oportunidades en Unionistas de Salamanca y, posteriormente, en el CD Castellón. Fue en este último equipo donde alcanzó una de sus mejores etapas deportivas: en la temporada 2023-2024 anotó 16 goles y contribuyó al ascenso del conjunto castellonense a Segunda División.
En julio de 2025 fichó por el CD Tenerife, con el que volvió a vivir un ascenso a la categoría de plata. Durante la pasada temporada marcó 11 goles en 29 partidos de Liga y se convirtió en uno de los referentes ofensivos del equipo canario. Su trayectoria le había permitido alcanzar el fútbol profesional después de muchos años compitiendo en categorías inferiores.
El delantero falleció a los 30 años después del grave incidente sufrido durante el encuentro que enfrentó el lunes al CD Tenerife con el FC Andorra en el estadio Heliodoro Rodríguez López. La noticia ha provocado numerosas muestras de condolencia en el mundo del fútbol y entre los clubes en los que militó.
Su muerte ha golpeado también a Fuenlabrada, la localidad donde comenzó a formarse como futbolista y a la que estuvo muy vinculado como vecino del barrio del Naranjo. Dos fallecimientos que han llevado al municipio a expresar públicamente su dolor y solidaridad con las personas cercanas a ambos vecinos.
