Cuando sonó el teléfono apenas había tiempo para pensar. Había que actuar. La Comunidad de Madrid comunicó a Protección Civil de Leganés que la ciudad debía prepararse para recibir a decenas de personas evacuadas por los incendios forestales, y en cuestión de minutos comenzó una carrera contrarreloj para convertir el pabellón de La Cantera en un centro de acogida.
Así lo ha explicado a Noticias para Municipios el jefe de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Leganés, Teodoro (Teo) Becedas, uno de los responsables del operativo que desde el viernes da cobertura a 171 personas evacuadas, entre ellas una treintena de menores.

Una llamada y un operativo en marcha
“La Comunidad de Madrid pone los transportes y la gente empieza a llegar. Nosotros tenemos que preparar un hospital de campaña prácticamente de inmediato”, resume Becedas.
En pocas horas había que montar camas, organizar zonas de descanso, preparar espacios para familias y garantizar que nadie careciera de lo más básico.
Las camas fueron suministradas por el Ejército, mientras que el agua, la comida, los zumos y otros productos básicos comenzaron a llegar gracias a la coordinación entre administraciones y la colaboración de distintas empresas.
“Cuando llegaron ya estaba todo preparado”, explica.

La pregunta que todos repetían
Más allá de la logística, hay una imagen que se le ha quedado grabada.
Según explica Becedas, la mayor angustia de los evacuados no era la estancia en Leganés, donde asegura que están siendo atendidos, sino la incertidumbre sobre su futuro.
“Lo que nos preguntan siempre es: ‘¿Cuándo volveré? ¿Cuándo tendré casa?’”
Una incertidumbre que pesa especialmente entre quienes lo han perdido prácticamente todo.
Los que no tenían dónde ir
El responsable de Protección Civil recuerda que muchas personas pudieron alojarse con familiares o desplazarse a segundas residencias repartidas por municipios como Leganés, Fuenlabrada, Móstoles o Parla.
Sin embargo, quienes permanecen en La Cantera son, en muchos casos, quienes no disponían de ninguna alternativa.
“El que ha venido aquí es porque no tenía nada más. Hay casas quemadas, viviendas destrozadas… mucha gente ha perdido todo.”

Llegaron sin ropa ni medicación
La evacuación fue tan precipitada que numerosos afectados salieron únicamente con la ropa que llevaban puesta.
Protección Civil ha tenido que proporcionarles ropa de cambio, productos de higiene e incluso gestionar la entrega de medicamentos.
“Hay personas que no pudieron coger ni sus pastillas. También se las estamos proporcionando.”
Coordinación sanitaria permanente
El dispositivo mantiene además contacto permanente con los servicios sanitarios.
Según explica Becedas, Protección Civil trabaja coordinadamente con SUMMA 112 y los hospitales para garantizar que ninguna necesidad médica quede sin atender.
“Hemos creado una red para que no falte nada en ningún momento.”

Un operativo que sigue activo
Mientras miles de personas esperan poder regresar a sus hogares, el pabellón de La Cantera continúa funcionando como un espacio de acogida donde voluntarios, sanitarios, cuerpos de seguridad y distintas administraciones trabajan para que la incertidumbre de los evacuados sea, al menos, un poco más llevadera.
Porque, como reconoce el propio jefe de Protección Civil, lo más difícil no es montar las camas o repartir comida. Lo más complicado es responder a una pregunta para la que todavía nadie tiene respuesta: “¿Cuándo podré volver a casa?”
