Aunque las condiciones meteorológicas han dado un pequeño respiro durante la noche, los responsables del operativo insisten en que el incendio que afecta a la Sierra Oeste madrileña sigue sin estar estabilizado y que la evolución de las próximas horas dependerá, en gran medida, del comportamiento del viento y de las altas temperaturas previstas para este domingo.
La noche permite avanzar, pero la emergencia continúa
La disminución del viento y el aumento de la humedad han permitido a los equipos de extinción reforzar las líneas de defensa y avanzar en las labores de control del fuego, además de facilitar nuevamente el trabajo de los medios aéreos.
Sin embargo, las autoridades mantienen el mensaje de prudencia. El incendio continúa activo y cualquier cambio en las condiciones meteorológicas podría reactivar algunos de sus frentes, por lo que el dispositivo de emergencia permanece desplegado con cientos de efectivos terrestres y aéreos.

El humo sigue llegando al sur de Madrid
Aunque las llamas se concentran en la Sierra Oeste y en la provincia de Ávila, los efectos del incendio continúan notándose en buena parte de la Comunidad de Madrid, especialmente por la presencia de humo.
En municipios del sur como Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Alcorcón, Móstoles o Parla, las autoridades sanitarias mantienen la recomendación de reducir la actividad física intensa al aire libre y seguir la evolución de la calidad del aire, especialmente en los momentos en los que aumente la concentración de humo.

Sánchez visita este domingo el puesto de mando
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene previsto desplazarse este domingo al Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga (Ávila) para seguir sobre el terreno la evolución del incendio junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y responsables de las administraciones implicadas.
Mientras tanto, los equipos de emergencia afrontan una nueva jornada de intenso trabajo con el objetivo de consolidar el perímetro del incendio y evitar nuevos avances del fuego.
La prioridad sigue siendo la misma desde el inicio de la emergencia: proteger a la población y evitar que las llamas alcancen nuevas zonas habitadas, en un incendio que ya ha pasado a la historia como el más grave vivido en la Comunidad de Madrid.
