Leganés cuenta ya con Presupuesto municipal para 2026. El Pleno extraordinario celebrado este viernes ha aprobado definitivamente las cuentas municipales tras desestimar la única alegación presentada durante el periodo de exposición pública, formulada por el sindicato CCOO.
Con este acuerdo culmina uno de los procesos presupuestarios más complejos de los últimos años en la ciudad, marcado por la falta de mayoría absoluta del Gobierno de PP y ULEG, el rechazo inicial de la oposición y la posterior cuestión de confianza planteada por el alcalde, Miguel Ángel Recuenco, vinculada a la aprobación de las cuentas.
Una cuestión de confianza para desbloquear el presupuesto
Los Presupuestos no lograron inicialmente el respaldo suficiente del Pleno, por lo que el Gobierno recurrió al mecanismo previsto en la legislación local: vincular la aprobación de las cuentas a una cuestión de confianza.
La oposición votó en contra, pero durante el plazo legal posterior no prosperó ninguna moción de censura con un candidato alternativo, por lo que la cuestión de confianza quedó superada automáticamente y el presupuesto continuó su tramitación.
Con la resolución de las reclamaciones, las cuentas quedan definitivamente aprobadas.

La única alegación, de CCOO
Durante el periodo de exposición pública únicamente se registró una alegación, presentada por CCOO.
La concejala de Hacienda, María Pilar Fernández, defendió que la reclamación no encajaba en ninguno de los tres supuestos tasados por la ley para impugnar un presupuesto municipal y aseguró que respondía a reivindicaciones laborales que no podían tramitarse por esa vía.
Además, destacó que ningún grupo de la oposición presentó alegaciones, algo que interpretó como una muestra de que las cuentas no presentaban defectos que justificaran su impugnación.
La oposición critica la inadmisión
La decisión fue criticada por la oposición.
Desde Más Madrid, Carlos Javier Poblete defendió que el sindicato había planteado cuestiones relacionadas con el Plan de Igualdad y una auditoría salarial, mientras que la nueva portavoz del PSOE, Concepción Saugar, consideró insuficiente la motivación jurídica utilizada para inadmitir la reclamación.
Por su parte, Vox cuestionó que el Gobierno alabara la ausencia de alegaciones por parte de los grupos políticos, mientras que Podemos también votó en contra.
Finalmente, el acuerdo salió adelante con los votos favorables de PP y ULEG, mientras el resto de grupos rechazaron la propuesta.
