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El Leganés no pierde la solidez defensiva

El Club Deportivo Leganés sumó un costoso empate en su visita a la ciudad deportiva de la Real Sociedad. Dani Barrio, cancerbero blanquiazul, acumula 692 minutos sin recibir un gol

FÚTBOL/ 9 MARZO 2014/ Empate importante que sirve para seguir sumando y acumular 23 de los últimos 27 puntos en juego. Pero la principal noticia está en la portería, donde Dani Barrio suma 90 minutos más sin ver su portería traspasada. Un equipo que cuando no puede ganar mantiene a cero su meta y se postula como un sólido rival para el playoff. El Leganés continuará una semana más como líder de la categoría y buscará que mañana sus rivales directos no sumen la victoria.

Salió con ganas el Club Deportivo Leganés, que tenía entre ceja  y ceja devolver al Sanse la victoria que consiguió en Butarque, único equipo visitante que se ha llevado la victoria este año. Los donostiarras no se acercaron hasta mediada la primera parte al área de Dani Barrio, que al principio del encuentro acumulaba 602 minutos sin encajar un tanto. Antes, Álvaro García lo intentó en una jugada de calidad dentro del área local. El filial de la Real Sociedad se estiró y tuvo un nuevo acercamiento, pero la zaga pepinera se mostró muy segura y abortó el peligro. También estuvo sobrio el resto del equipo leganense, que se hizo amo de Zubieta y buscaba acercarse con peligro. Sin embargo, pese a tener el balón y ser superior, le costaba. Fran Moreno, bien tapado, se veía obligado en muchas ocasiones a jugar de espaldas. Ante una volea local el Leganés respondió con un remate de Velasco, que se encuentra de dulce en los últimos meses, pero en este caso se marcharía fuera.

En la segunda mitad predominó el respeto. Basados en la seguridad defensiva, ningún equipo hacía grandes concesiones con el 0-0 que reinaba en el marcador. A la hora de partido Álvaro García, muy activo durante todo el choque, tuvo la más clara en un disparo que se marchó fuera. Las oportunidades brillaban por su ausencia. Ni unos ni otros llegaban con comodidad debido a la fortaleza tejida por ambos en la retaguardia. Así, a falta de ocasiones en la parte de arriba, Carlos de la Vega, que entraba desde atrás, probó fortuna con un disparo que no encontró su objetivo. Tampoco a balón parado pudo ser. 

AITOR FERNÁNDEZ

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