Ocho familias de Leganés, una treintena de personas, pueden volver a ser objeto de la especulación inmobiliaria. Las familias se ven amenazadas por la sombra del desahucio. La cooperativa donde residen les ha impuesto aumentar más de un 100 por ciento sus contratos de alquiler: o pagan, o se van a la calle.

Así de cruel es la situación actual. Las 30 personas que residen en ocho viviendas de la calle Isadora Duncan, en Leganés Norte, se enfrentan a esta encrucijada. Se trata de familias con escasos recursos que pasaron a residir en estas viviendas de ‘Profil’ en 1999, con alquileres adaptados a sus ingresos.


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Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid