El Ayuntamiento de Getafe prepara un nuevo salto tecnológico en materia de seguridad y vigilancia con el refuerzo de su unidad de drones. El Gobierno municipal trabaja en la incorporación de drones autónomos capaces de realizar labores de vigilancia preventiva durante las 24 horas del día, ampliando así las posibilidades que actualmente ofrece la red municipal de videovigilancia.
El objetivo es que estos dispositivos puedan cubrir determinadas zonas de la ciudad mediante itinerarios previamente programados, permitiendo detectar incidencias y actuar como herramienta de prevención sin necesidad de que cada vuelo tenga que ser pilotado de forma manual.
La iniciativa supone avanzar hacia un modelo de vigilancia más flexible, en el que los drones puedan complementar a las 200 cámaras que ya están instaladas en distintos puntos de Getafe. Mientras las cámaras ofrecen una vigilancia permanente desde ubicaciones fijas, los drones permitirían disponer de un sistema móvil capaz de desplazarse por diferentes áreas de la ciudad.
Vigilancia preventiva y control de vertidos
Uno de los usos señalados por el Ayuntamiento es la vigilancia de posibles vertidos, especialmente en aquellas zonas donde puedan producirse este tipo de incidencias. Los drones podrían realizar recorridos periódicos y programados para detectar situaciones anómalas y facilitar la intervención de los servicios municipales.
Pero su utilización no se limitaría a estas labores. El Gobierno local plantea los drones como una herramienta para detectar incidencias, disuadir infracciones y reforzar la seguridad en los barrios, aprovechando su capacidad para desplazarse rápidamente allí donde sea necesario.
La posibilidad de programar sus itinerarios permitiría además adaptar las rutas a las necesidades de cada momento, reforzando determinadas zonas o realizando controles específicos.

Un complemento a las 200 cámaras
La apuesta por los drones llega después de la experiencia acumulada con la red municipal de videovigilancia, que cuenta actualmente con unos 200 dispositivos distribuidos por la ciudad.
El Ayuntamiento considera que ambas tecnologías pueden complementarse. Las cámaras proporcionan información desde puntos estratégicos y permiten realizar un seguimiento continuado, mientras que los drones aportarían movilidad y capacidad de vigilancia sobre espacios más amplios o de difícil cobertura.
De esta forma, Getafe pretende avanzar hacia un sistema de seguridad cada vez más apoyado en herramientas tecnológicas, con capacidad para mejorar tanto la prevención como la respuesta ante determinadas incidencias.
El reto de la vigilancia autónoma
La incorporación de drones autónomos también abre una nueva etapa en el uso de tecnología para la seguridad urbana. El hecho de que estos dispositivos puedan realizar recorridos programados y funcionar de manera continuada plantea un escenario diferente al de los drones convencionales, vinculados habitualmente a un operador que controla cada vuelo.
El Ayuntamiento señala que el desarrollo de estos sistemas se realizará dentro de los correspondientes marcos legales y técnicos, al igual que ocurre con la red de videovigilancia municipal y sus medidas de protección de la privacidad.
El proyecto todavía se encuentra en fase de potenciación de la unidad de drones, pero marca cuál será uno de los próximos pasos de Getafe en materia de vigilancia: pasar de una red de cámaras estáticas a un sistema en el que la vigilancia también pueda desplazarse de forma autónoma por la ciudad.
Con ello, Getafe busca situarse a la vanguardia en la aplicación de nuevas tecnologías a la seguridad y a la gestión de incidencias urbanas, incorporando una herramienta que podría tener presencia permanente en el cielo de la ciudad.
