La Policía Local de Fuenlabrada ha puesto en marcha hasta este viernes una nueva campaña de vigilancia de transporte escolar dirigida especialmente a las rutas escolares donde se comprobará, que tanto vehículos como conductores cumplen la normativa al respecto.
En este sentido, los agentes someterán a los conductores a pruebas de detección alcohólica y de estupefacientes para cerciorarse de que efectúan su actividad en «óptimas condiciones psicofísicas».
La campaña pretende evitar que se repita el incidente de 2017, cuando el autobús de una ruta se salió de la calzada en la M-506 debido a que su conductor había consumido cocaína y que, según atestiguaba el informe preliminar de la investigación, presentada una “clara sintomatología” de ir drogado.

La campaña de esta semana, de ámbito urbano, coincide con la realizada por la Dirección General de Tráfico (DGT), e incide especialmente en la seguridad vial de los vehículos destinados al traslado de menores, considerado como «uno de los más delicados por las condiciones en las que se realizan y por la importancia de los medios a utilizar».
La campaña consiste en que agentes de la sección operativa de Tráfico y Seguridad Vial de la Policía Local inspeccionan los vehículos, comprobando desde cinturones de seguridad hasta medidas de evacuación, verificando que cumplen con todas las condiciones técnicas que exige la ley.
Permisos
Además, comprueban que los conductores de dichos vehículos disponen de los permisos de trabajo y de conducir requeridos según la normativa relativa a la seguridad en el transporte escolar y de menores.

«Con esta iniciativa queremos incidir en la importancia del buen estado de los autocares y de las personas que los conducen en una actividad tan delicada como es el transporte de menores. El objetivo es garantizar la seguridad vial de los niños y niñas en sus trayectos al cole», ha explicado la concejala responsable de Seguridad Ciudadana, Raquel López.
