Hace más de 40 años que muchos de ellos aprobaron el carné de conducir, pero las reglas de la carretera han cambiado. En Fuenlabrada, una ‘autoescuela’ muy particular reúne estos días a conductores mayores para repasar señales, actualizar conocimientos y conocer las nuevas obligaciones que afectan a quienes circulan por las calles y carreteras.
Volver a sentarse frente a una pizarra para hablar de señales de tráfico, adelantamientos, ciclistas o nuevas obligaciones para los conductores. Es una escena que recuerda a los primeros años al volante, aunque esta vez no hay examen ni permiso que conseguir. El objetivo es otro: ponerse al día.
La Asociación de Mayores de Fuenlabrada (Acumafu) ha puesto en marcha la iniciativa ‘Vuelta a la Autoescuela’, unas clases de actualización vial dirigidas a sus socios para que conozcan las modificaciones de la normativa de tráfico y puedan circular con mayor seguridad y evitar posibles sanciones.
Las sesiones se desarrollan en la sede de la asociación, en la avenida de los Estados, número 5, y están impartidas por José Luis Sánchez, un profesor que conoce bien la materia. Durante más de tres décadas fue Policía Local de Fuenlabrada y buena parte de su trayectoria estuvo vinculada precisamente a la formación vial.
“He sido Policía Local durante más de 30 años aquí en Fuenlabrada y me he dedicado básicamente al tema de formación vial. Era responsable de dar la educación vial antes en los colegios y en institutos”, explica Sánchez, que se jubiló hace ocho años y que ahora colabora con Acumafu.
Su cometido en esta particular autoescuela es ayudar a los mayores a familiarizarse con los cambios que se incorporan periódicamente al reglamento. “Todos los años hay alguna norma nueva”, recuerda, por lo que considera necesario mantener actualizados los conocimientos de quienes llevan muchos años conduciendo.

Una carretera que ha cambiado
La necesidad de refrescar conocimientos resulta especialmente evidente entre quienes obtuvieron el permiso de conducir hace varias décadas. “Muchas de ellas sacaron el carné de conducir hace más de 40 años y en estos 40 años ha cambiado mucho la normativa de tráfico”, señala Sánchez.
Por eso, las clases no se limitan a explicar las novedades. También sirven para recuperar conceptos que pueden haberse quedado en el olvido después de tantos años al volante. “Estos cursos vienen muy bien para actualizarnos y repasar cosas que ya teníamos olvidadas, aparte de conocer las nuevas normativas que van sacando”, apunta.
El presidente de Acumafu, Marcelo Cornellá, coincide en la importancia de trasladar toda la información posible a los conductores. La asociación pretende que sus socios conozcan las nuevas obligaciones y puedan evitar situaciones que terminen en una sanción.
“Son unas señales que, si hay desconocimiento de ellas, puedes tener una sanción y lo que hay que hacer es dar toda la información posible para evitar esa misma sanción y, por lo tanto, que todos puedan circular adecuadamente por la vía y, sobre todo, estar al día de toda la información que se requiere”, explica.

Ciclistas, patinetes y motoristas
Entre los contenidos que se repasan están algunas de las modificaciones que afectan directamente a la convivencia entre los distintos usuarios de la vía, especialmente a los más vulnerables.
Sánchez pone el foco en los ciclistas. En vías urbanas, deberán circular preferentemente por el centro del carril, mientras que los conductores que los adelanten deberán mantener una distancia lateral mínima de 1,5 metros. Además, cuando circulen detrás de ellos deberán guardar una distancia mínima de cinco metros para garantizar su seguridad.
En las vías interurbanas también cambian las condiciones para realizar estos adelantamientos. El conductor deberá reducir en 20 kilómetros por hora la velocidad máxima permitida en la vía. Así, explica Sánchez, si el límite es de 90 kilómetros por hora, deberá reducir la velocidad hasta los 70 antes de adelantar al ciclista y mantener igualmente una distancia lateral mínima de 1,5 metros.
Las nuevas obligaciones alcanzan también a los usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos. Entre las medidas se incluye que sus usuarios tengan al menos 15 años y utilicen casco homologado o certificado, correctamente abrochado. También deberán emplear elementos luminosos o reflectantes durante la noche o cuando las condiciones de visibilidad sean reducidas.
Los motoristas son otro de los colectivos afectados por las novedades que se explican en estas clases. Entre otras obligaciones, deberán utilizar guantes de protección en vías interurbanas y llevar calzado cerrado en cualquier tipo de vía.

Aprender para seguir conduciendo
Más que una clase convencional, la iniciativa de Acumafu pretende ser un ejercicio de actualización para una generación de conductores que ha visto transformarse profundamente las carreteras y las normas de circulación a lo largo de su vida.
Muchos obtuvieron su permiso cuando las señales, las obligaciones y hasta los vehículos eran muy diferentes a los actuales. Ahora regresan simbólicamente a la autoescuela, no para aprender a conducir, sino para seguir conduciendo conociendo las reglas de una carretera que ya no es la misma que hace cuatro décadas.
Y al frente de esta particular vuelta a las aulas está un antiguo Policía Local que durante más de 30 años enseñó educación vial a niños y jóvenes en Fuenlabrada y que ahora vuelve a hacerlo, pero con alumnos que ya llevan décadas al volante.
