Un vehiculo de la Policía Municipal
Un vehiculo de la Policía Municipal/ Ayto. Alcorcón

Gran susto este martes en Alcorcón después de que un niña de 2 años haya logrado salvar la vida tras atragantarse comiendo una gominola en una vivienda, gracias a la rápida intervención de los agentes de la Policía Municipal.

Los agentes recibieron un aviso por atragantamiento de una niña de 2 años con una golosina en una vivienda situada en la zona de Martin Luther King, personándose in un patrulla urgentemente, según han señalado desde el Cuerpo local a través de sus redes sociales.

Afortunadamente, cuando los agentes llegaron al lugar de los hechos, la menor ya había logrado expulsar la gominola por sí misma, evitando así que la asfixia se conviertiera en una situación de mayor gravedad.

Dos vehículos de la Policía Municipal de Alcorcón/ Ayto. Alcorcón
Dos vehículos de la Policía Municipal de Alcorcón/ Ayto. Alcorcón

Conocer la maniobra de Heimlich

Desde los servicios de emergencia recuerdan la importancia de conocer la maniobra de Heimlich, una técnica clave para actuar en estos casos de atragantamiento y que puede salvar vidas. Se recomienda a la población informarse sobre cómo aplicarla correctamente, especialmente en niños y personas vulnerables.

En primer lugar, hay que colocarse detrás de la persona y rodearla con los brazos. Luego situar el puño cerrado entre el ombligo y la base del esternón y aplicar compresiones abdominales firmes hasta que el objeto sea expulsado.

En caso de que la persona afectada no consiga expulsar el objeto y pierda la conciencia, es fundamental llamar al 112 y realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta la llegada de los servicios médicos.

Es fundamental conocer la maniobra de Heimlich/ Policía Municipal de Alcorcón
Es fundamental conocer la maniobra de Heimlich/ Policía Municipal de Alcorcón

Otro niño salvado de atragantarse

Hace unos meses agentes de la Policía Municipal de Alcorcón ya salvaron la vida de otro bebé que había estado a punto de atragantarse al tragar un pequeño objeto. El suceso ocurrió en un domicilio de la calle Valladolid.

Tras el aviso de unos vecinos, los agentes acudieron inmediatamente la lugar de los hechos. Cuando llegaron, se encontraron al niño, que estaba a cargo de sus abuelos, consciente aunque respirando con relativa normalidad.

Ante la urgencia, trasladaron a los abuelos y al niño al Hospital, donde acabaron confirmando que el niño atragantado ya había expulsado ese objeto que le obstruía las vías respiratorias.