Varias de las familias desalojadas el pasado mes de julio del edificio ‘okupado’ de La Dignidad, ubicado en la calle Carcavilla de Móstoles y vació desde 2014, han cumplido este domingo su primer mes acampadas frente a los juzgados de la localidad para exigir soluciones a su situación.
Algunas de las 17 familias que fueron desalojadas el 17 de julio pasado decidieron un mes después, acampar frente al edificio de los Juzgados de Móstoles, exigiendo tanto al Ayuntamiento de Móstoles como a la Comunidad de Madrid, que «cumplan su obligación con todos los mandatos del artículo 47 de la Constitución».
En el inmueble residían en el momento del desalojo un total de 48 personas, de las que 18 eran menores y algunas tienen una discapacidad reconocida, por lo que exigen que «les provean de viviendas, en las condiciones adecuadas a sus respectivas situaciones», según ha señalado la plataforma Stop Desahucios.
Para ello, han asegurado que mantendrán el campamento «hasta encontrar una solución»: «sabemos que en nuestro municipio hay muchas viviendas sociales (más de 2000) que están vacías y cerradas. Exigimos su adjudicación ya a familias vulnerables que están en la calle», han reivindicado los acampados.
«El Ayuntamiento no ha querido recibirnos, aunque nos hemos presentado allí, y las alternativas que han dado los Servicios Sociales a las familias son dos días de hotel fuera del municipio y 700 euros para alquilar una habitación durante dos meses, si se encuentra. Alternativas del todo inviables», han insistido.
Desde la Plataforma Stop Desahucios también se están buscando otras opciones para que no se queden en la calle, como el acogimiento temporal para alguna de las familias con niños.

Edificio subastado
Los hechos se remontan a mayo de 2014, cuando la plataforma Stop Desahucios «recupera» este edificio abandonado de la calle Carcavilla, en la localidad de Móstoles, el cual desde entonces «ha alojado a familias en situación de vulnerabilidad habitacional», señalan desde la plataforma en un comunicado.
La anterior propiedad resultó ser una empresa constructora que entró en concurso de acreedores, finalmente fue liquidada y sus propiedades, entre las que se encontraba el edificio de ‘La Dignidad’, fueron subastadas y adquiridas por el fondo de inversiones Midtown CA Spain.
Desde el mismo día de su ‘okupación’ «se ha tratado de negociar un alquiler social con la propiedad del edificio», señalaron entonces. En su día, el Ayuntamiento de la localidad aseguró que se ha hecho «todo» lo que está en su mano «para ayudar a estas familias» que están viviendo en un «edificio privado ‘okupado'».
En este sentido, explicaron que, desde los Servicios Sociales, entre otros, se les dio asesoramiento para que pudiesen justificar sus situaciones de vulnerabilidad en caso de que las hubiera, ante el juez y como marca la ley».
