Impulsado por el AMPA del CEEP Miguel de Unamuno para que todos los alumnos pudieran disfrutar de un patio adaptado 

MÓSTOLES / 2 FEBRERO 2017 / La lucha de los padres del único colegio especial de Móstoles, el Miguel de Unamuno, para que todos los niños del centro pudieran disfrutar, en igualdad de condiciones, de un patio infantil se ha visto recompensada. Tras más de un año de esfuerzos, el proyecto “Balancéate conmigo”, que echó a andar en diciembre de 2015, por fin se ha completado. El último de los elementos del recreo ha sido un columpio para sillas de ruedas, que ya está siendo disfrutado por los alumnos del colegio.

La consecución del parque, 100% adaptado para niños con cualquier tipo de discapacidad, es “un motivo de alegría”, según asegura Soledad Flores, vicepresidenta del AMPA, ya que así se garantiza “el derecho de todos los niños al juego con el conjunto de elementos que además son inclusivos y velan por su seguridad”. Además del último de los elementos, el parque se compone de un columpio nido, otro doble adaptado, pavimento amortiguador y accesos renovados, según detalla Flores, que ya usan alumnos desde los 3 a los 14 años aproximadamente “dependiendo de su peso, ya que el centro admite alumnos hasta los 21 años”, explica la vicepresidenta.

Además de las aportaciones que ha realizado el propio centro para la renovación y adecuación del patio infantil, la propuesta ha contado con numerosos apoyos, tras la movilización de los padres para reunir fondos que permitieran la consecución del parque. Así, “Balancéate conmigo” ha llamado la atención del grupo Cantajuego, quien colaboró realizando la canción “Yo tengo derecho a jugar”; ganó el proyecto “Móstoles con Ganas” de Ganar Móstoles (dotado con 5.000 euros) o ha realizado numerosas acciones benéficas como conciertos, ventas o festivales. Cantidades que se han destinado íntegras para el patio.

El Ayuntamiento también ha participado, a través de distintas concejalías, “independientemente del color político” en el proyecto, hecho que agradecen desde el AMPA, “pese a que tenía que haber sido la Comunidad de Madrid la que debía haber garantizado el derecho al juego de todos los niños”, matiza Flores.