La Diócesis de Getafe y el Ayuntamiento de Leganés trabajan ya en los «planos» y la «memoria» de calidades para la construcción del primer centro de refugiados de la zona Sur de Madrid en Leganés, en la parroquia de Zarzarquemada, según ha informado el alcalde leganense, Santiago Llorente.
El regidor, que ha asegurado que aún no hay cuantificado un presupuesto exacto, ha manifestado que han mantenido ya un primer encuentro con los responsables arquitectónicos del Obispado, quienes han trasladado que el coste total de la readaptación de la antigua guardería dependerá de lo que se pretenda hacer.
«Depende de lo que vaya a hacer», ha precisado Llorente, quien ha destacado que, en cuanto al mantenimiento -cuyos gastos asumirán Ayuntamiento y Cáritas-, también «dependerá de las donaciones» y de la gente que se vaya a atender.
«Está todo en el aire», ha expresado el primer edil sobre este proyecto embrionario. La idea pasa por acondicionar un espacio parroquial, usado como antigua guardería, para habilitar un centro de primera estancia y derivación de ciudadanos ucranianos que huyen de la guerra en su país tras la invasión rusa.
El centro, que podría abrir sus puertas para finales del mes de abril o primeros días de mayo, contará con unas 34 plazas de primera acogida y de corta estancia. Tendrá siete habitaciones, comedor, sala de estar, sala de reuniones, baños, cocina, y dos despachos.

El espacio será reformado para «poder ofrecer un espacio digno, en el que puedan convivir familias con hijos y personas con movilidad reducida». En este espacio, según sus promotores, «se producirá la primera acogida y, desde allí serán derivados a otros lugares habitacionales de larga estancia».
A los refugiados que lleguen, se les dará una «acogida integral», que cubrirá todas las necesidades de la persona, desde alojamiento, comida e higiene, a ayuda psicológica, espiritual y médica.
Una vez haya pasado la crisis en Ucrania y cese el goteo de refugiados, el espacio se transformará en un centro de día para personas mayores, según han informado fuentes municipales.
«En Leganés viven más de 1.200 ucranianos y sabíamos que iba a llegar mucha gente huyendo de la guerra y necesitábamos poner en marcha medidas prácticas y útiles que sirvieran para acogerlos», ha precisado el alcalde.
Por su parte, desde la Diócesis de Getafe han precisado que este proyecto responde al deseo del obispo de Getafe, Ginés García Beltrán, de acoger a los heridos de esta guerra, como «nos invita el Papa Francisco».
