Las 40 conductoras de la empresa Martín –cuya plantilla lleva casi un mes en huelga indefinida– tienen complicado asistir a su trabajo. A las complicaciones inherentes a cualquier puesto laboral se suma la imposibilidad de realizar sus necesidades fisiológicas durante jornadas maratonianas por falta de aseos en las cabeceras.
La habilitación de baños en las cabeceras de las veinte líneas de la empresa es una de las reivindicaciones de la huelga indefinida que comenzó hace un mes. Aunque puede parecer un asunto menor frente a las reivindicaciones de mejoras de jornadas laborales o salariales, las conductoras se enfrentan a un ‘vía crucis’ cada día de trabajo.
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