Fachada de la Audiencia Provincial (Foto: EP)
Fachada de la Audiencia Provincial (Foto: EP)

La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado una sentencia que condena a dos años de prisión a un hombre por cooperar a través de su cuenta bancaria en una estafa de 8.800 euros a una mujer, con el método ‘romance scam’ o ‘timo del amor’, que denunció en la comisaría de Getafe en 2018.

La sentencia considera probado que una persona no identificada, a través de una web de contactos sentimentales, comenzó a mantener conversaciones con la víctima mediante mensajes y llamadas, «haciéndola creer, falsamente, que habían establecido una relación sentimental y que por motivos de trabajo tenía que salir al extranjero, pero cuando regresara mantendrían una relación de pareja».

No obstante, «el verdadero propósito era pedir diversas entregas de dinero prestado, empleando para ello diversos pretextos y supuestos problemas relacionados con la estancia en el extranjero, a lo que la mujer, dados sus sentimientos, accedía, pensando que se lo devolvería cuando pudiera regresar a España e iniciar una convivencia juntos».

Audiencia Provincial de Madrid (Foto: Archivo EP)
Audiencia Provincial de Madrid (Foto: Archivo EP)

Cuenta corriente

El timador actuaba de acuerdo con el acusado, que proporcionó su cuenta corriente para que se realizaran los ingresos en efectivo del dinero que pedía, «sabedor de que no había otra causa para el ingreso en su cuenta y posterior retirada que la de cooperar en una operación fraudulenta, entregando el dinero a otra persona y percibiendo diversas cantidades por ello, o bien haciendo propia la cantidad que fuere».

El tribunal ha desestimado el recurso del acusado, que aseguró que fue engañado por el verdadero autor de la estafa, desconociendo el origen ilícito de la operación.

Así se produce la estafa

La Policía Nacional viene denunciando desde hace años de una nueva modalidad delictiva, conocida como “estafa del amor”. 

En este tipo de estafas, el autor o autores rastrean a través de redes sociales (Facebook, TikTok, Tinder…) a sus potenciales víctimas, que normalmente son mujeres, muy activas en sus perfiles de redes, con información personal de ciertos aspectos de sus vidas, aportando datos a los estafadores para poder iniciar su estrategia de seducción y engaño.

El estafador comienza por solicitar amistad a estas mujeres, ganándose su confianza, manteniendo largas conversaciones, donde fingen ser profesionales destinados en el extranjero, como militares norteamericanos, en misiones en países de conflicto bélico, médicos desplazados en tareas humanitarias…, perfiles muy atractivo para sus futuras víctimas.

Tras entablar una relación de amistad de semanas, incluso meses, en los que se envían fotografías, como no, falsas, se intercambian sus números de teléfono, y de esta forma se establece una relación más directa, con la finalidad de conocerse en persona y poder viajar para empezar una nueva vida juntos.

Es en este momento donde surgen ciertos inconvenientes y excusas por las que se solicita dinero en efectivo a sus víctimas, alegando problemas con cambio de divisas, bloqueo de cuentas bancarias o dificultades para disponer de efectivo en países en guerra y que se lo devolverá en el momento que esté en España.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid