La Policía Nacional viene denunciando desde hace años de una nueva modalidad delictiva, conocida como “estafa del amor”. Un tipo de estafa que se ha hecho muy conocida en las últimas semanas como el origen de todo lo que rodea al triple crimen de Morata de Tajuña.
En este tipo de estafas, el autor o autores rastrean a través de redes sociales (Facebook, TikTok, Tinder…) a sus potenciales víctimas, que normalmente son mujeres, muy activas en sus perfiles de redes, con información personal de ciertos aspectos de sus vidas, aportando datos a los estafadores para poder iniciar su estrategia de seducción y engaño.
El estafador comienza por solicitar amistad a estas mujeres, ganándose su confianza, manteniendo largas conversaciones, donde fingen ser profesionales destinados en el extranjero, como militares norteamericanos, en misiones en países de conflicto bélico, médicos desplazados en tareas humanitarias…, perfiles muy atractivo para sus futuras víctimas.
Tras entablar una relación de amistad de semanas, incluso meses, en los que se envían fotografías, como no, falsas, se intercambian sus números de teléfono, y de esta forma se establece una relación más directa, con la finalidad de conocerse en persona y poder viajar para empezar una nueva vida juntos.
Es en este momento donde surgen ciertos inconvenientes y excusas por las que se solicita dinero en efectivo a sus víctimas, alegando problemas con cambio de divisas, bloqueo de cuentas bancarias o dificultades para disponer de efectivo en países en guerra y que se lo devolverá en el momento que esté en España.
Una denuncia en Móstoles
El Juzgado de lo Penal número 2 de Vigo, en Pontevedra, iniciaba esta semana el juicio contra dos mujeres acusadas de estafar mediante este método del ‘timo amoroso’ a una vecina de localidad de Móstoles, a la que contactaron a través de la red social TikTok.
Según el escrito de acusación, las procesadas, personalmente o puestas de acuerdo con terceras personas que no han podido ser identificadas, contactaron en marzo de 2022 con la denunciante de Móstoles a través de un perfil de Tik Tok.
Después de distintas conversaciones, se ganaron la confianza de la denunciante, según sostiene la Fiscalía, y con el pretexto de enviarle un paquete como muestra de agradecimiento, solicitaron distintas transferencias para su recepción.

Pagos de más de 1.000 euros
Así, se realizó un primer ingreso de 1.050 euros y tres más de 500 sin que fuese entregado ningún paquete ni fueran devueltas las cantidades entregadas. La víctima acabó denunciando esta supuesta estafa.
De puso entonces en marcha a nivel nacional una alerta policial que consiguió el año pasado desarticular una supuesta organización criminal que habría estafado más de un millón de euros a personas de toda España.
Dentro de la citada investigación, la Unidad de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional de Vigo llegó hasta dos presuntas ‘mulas’ mediante el rastreo de las cuentas donde esta víctima mostoleña había ingresado el dinero.
Aunque las dos acusadas han negado los hechos, la Fiscalía ha solicitado inicialmente hasta un año y nueve meses de prisión para cada una de las acusadas además del pago de una indemnización de 4.550 euros.
Una banda nacional
Además de la estafa a esta vecina de Móstoles, que se está juzgando ahora, la investigación policial vinculó además a estas mujeres a otros timos donde utilizaban el perfil de un supuesto marine norteamericano y que en otras ocasiones habría sido piloto.
De las conversaciones iniciales se pasaba al envío de un regalo o paquete, que sufría distintas peripecias, como el ser retenido en Aduanas por empresa de transportes, para lo cual se pedía el dinero.
Durante el año pasado fueron desarticuladas dos tramas similares, una en Málaga y otra en Alicante, donde se consiguió atrapar al presunto líder de la organización, un joven nigeriano que usaba “mulas” por todo el país.
