Además, se posibilitará el estudio y aprobación de otras posibilidades que pudieran ser planteadas por los hosteleros
ALCORCÓN/ 21 DICIEMBRE 2020/ La alcaldesa de Alcorcón, Natalia de Andrés (PSOE), ha avanzado “una modificación puntual” en la ordenanza municipal que regula la habilitación de terrazas y veladores en establecimientos hosteleros para “flexibilizar la instalación de pérgolas en la vía pública”.
“Vamos a intentar flexibilizar al máximo la instalación de las terrazas, que es la posibilidad más segura de que los hosteleros puedan seguir dando servicio de una manera más adecuada”, ha señalado la alcaldesa en una rueda de prensa, donde ha insistido en la necesidad de facilitar el trabajo a los hosteleros.
Para ello, se va a rebajar en la ordenanza la anchura mínima de la acera a cuatro metros, siempre con el vigente cumplimiento de la normativa de accesibilidad y sanitaria -tanto como la ley antitabaco como la actual normativa de la covid-19-, además de que se podrán cerrar hasta tres lados de las pérgolas y veladores.
Así mismo, se posibilitará el estudio y aprobación de otras posibilidades que pudieran ser planteadas por los hosteleros, que tienen casuísticas muy variadas y que con la modificación de la ordenanza se beneficiarían de un estudio individualizado de las situaciones particulares que no se ajusten a las condiciones base.
“Hemos podido desbloquear esta cuestión muy puntual en apoyo a este sector que está siendo tan castigado por la pandemia“, ha añadido De Andrés, quien ha recordado que recientemente el Pleno municipal ya aprobó otra modificación de la ordenanza municipal para facilitar el retraso del pago de las tasas.

Cobro de las tasas
En concreto, se ha introdujo una disposición transitoria en la ordenanza para que, en lugar de cobrar la tasa de terrazas y veladores de manera anticipada a los bares y restaurantes, como habitualmente se hacía, la tasa pase ahora a cobrarse a posteriori.
“Antes lo que se hacía era una previsión de tantas mesas durante tanto tiempo, y se hacía un cálculo económico del dinero que debía pagar cada uno de los hosteleros. Ahora mismo, como hay una indefinición en cuanto al número de mesas y en cuanto a los tiempos, lo vamos a hacer a posteriori”, ha insistido De Andrés.
De esta manera, una vez que transcurra el año “se recalculará a cada uno de los propietarios el tiempo que han tenido las mesas instaladas y el número de mesas que se han puesto”, cobrando estrictamente durante el tiempo que se ha puesto la terraza y con la cantidad de mesas que se ha podido poner.
