La Asociación Española de Fabricantes de Envases y Embalajes de Cartón (Aspack) lleva varios años alertando de un “aumento exhorbitante” del volumen de pedidos de cartón a consecuencia, fundamentalmente, del incremento de la cartera de pedidos en los servicios de paquetería, tales como Amazon, Ali Express o el propio Correos.
Según los datos que cita Aspack, el sector estima que el volumen de pedidos de cartón aumentará aún un 10,9% más en Europa los próximos años. Además, sitúa a España como tercer país en Europa en producción de cartón, con 5,5 millones de metros cuadrados, por detrás de Alemania (10,8) e Italia (7,1), según las estadísticas europeas.
Como era de esperar, este importante cambio de nuestros hábitos de consumo y, sobre todo, de método de compra, asociado evidentemente al ‘boom’ de los servicios de paquetería, está teniendo también un enorme impacto en la generación de residuos, sobre todo de cartón y embalajes.
Para conocer de qué manera está afectando este “aumento exhorbitante” de la generación de residuos de cartón en los servicios municipales de recogida de basuras en Noticias para Municipios hemos hablado con Luis Miguel Oliva, conductor de la Empresa de Servicios Municipales de Alcorcón (Esmasa).
«Se han creado desde hace unos años para acá unas plataformas que, la verdad, nos hacen la vida mucho más cómoda, nos sirven a casa directamente, no tenemos que movernos del domicilio. Pero a su vez el problema que tiene es que supone un incremento en el consumo de cartón y embalajes muy grande», señala Oliva.

Consejos para actuar
Este incremento «genera unos enormes costes extra tanto a las empresas que lo manipulan como las que nos dedicamos a la recogida de residuos, de ahí que sea tan importante que desde nuestras casas, o desde los comercios, nos concienciemos en el reciclaje de cartón y papel para que así todo este proceso vuelva a una economía circular».
Para hacer más efectiva esa labor de reciclaje, Oliva nos ofrece una serie de consejos, que facilita además enormemente su trabajo. «Hay doblar, hacer un poco más manejable este tipo de residuos. Desde el mismo domicilio tenemos el reciclado en nuestras manos, la separación para que esto lo hagan lo más viable posible», explica.
«Cuando recibimos un paquete hay que hacer una cosa tan sencilla como hacer una separación correcta, sacar del interior plásticos, corcho blanco, poliespan, así como cualquier otro producto que no sea papel y que además nos impida hacer un plegado lo más pequeños posible para poder introducirlo en los contenedores», insiste este trabajador de Esmasa.
De esta manera, por un lado se eliminaría la parte de plástico, corcho, etc, que iría al contenedor amarillo y, por otro, el propio cartón, al contenedor azul. Además, una vez vacía la caja «es más manejable y se puede doblar y plegar y dejarlo menos voluminosa, que esto no vaya lleno de aire, que vaya lo más posible con cartón».
«Esto nos facilita en gran medida nuestro trabajo, ya que en muchas ocasiones, como yo digo, los contenedores de papel se llenan de aire, además muy rápido, obligando después a mucha gente a dejar fuera las bolsas de papel o las cajas, lo que dificulta aún más la recogida, nos hace perder más tiempo», añade Oliva.

El papel del comercio
Otra de las cuestiones en las que se está haciendo mucho hincapié desde Esmasa es en todo lo que tiene que ver con el reciclaje en el comercio, que son al fin y al cabo los mayores generadores de residuos de cartón.
«A nosotros nos ha supuesto el tener que ampliar en zonas cercanas en los comercios un tipo de jaulas grandes para poder meter toda esta paquetería, estas cajas voluminosas, que no entran en el contenedor habitual domiciliario», recuerdan desde la empresa pública.
Además, desde Esmasa se realiza también un importante refuerzo, campañas especiales, de cara a por ejemplo las Navidades, los Reyes o incluso San Valentín, donde se ha ampliado el número de operarios y la frecuencia de retirada para abordar el incremento en estas fechas.
«Normalmente iba un operario y ahora ha habido que introducir dos e incluso tres operarios para poder hacer el reciclado de todo este residuo, de cajas grandes muy voluminosas y la manipulación requiere por lo menos de dos o tres operarios», señala Oliva.
Aún así, insiste en que, más allá de reforzar desde la empresa pública el servicio de recogida, lo fundamental es «que nos concienciemos desde nuestro domicilio y desde los comercios de que si entre todos conseguimos que la generación de todo este cartón que se está produciendo lo volvamos a poder introducir dentro de lo que sería una economía circular, no crearía unos sobrecostes«.
«Al final, si usamos mucho mucho cartón y luego no somos capaces de reciclarlo todo, pues supone unos sobrecostes, tanto para las empresas que lo manipulan y para los ayuntamientos, además de para el medio ambiente, que al fin y al cabo es lo más importante, la conservación de planeta», concluye.
