El contenedor azul, al igual que el amarillo, lleva ya más de 20 años en funcionamiento en España y, aunque el 80% de los hogares y ciudadanos somos recicladores activos que separamos nuestros residuos a diario, todavía hay ciertas dudas acerca de qué se puede y qué no se puede depositar en este contenedor.
A priori, este contenedor suele ser fácil de distinguir y de usar, ya que está destinado para papel y cartón exclusivamente. Sin embargo, no todo lo que lleve cartón y no todo el cartón o papel puede depositarse en el contenedor azul sin tener en cuenta una serie de aspectos imprescindibles para «no contaminar el reciclaje».
Para aclarar todas las dudas acerca de este contenedor, desde Noticias para Municipios hemos podido conversar con Vanesa Toledo, técnica en la empresa pública Esmasa, la empresa de servicios municipales encargada de la limpieza y de la recogida de basuras en la localidad.
¿Qué se puede y qué no se puede meter?
«En el contenedor azul podemos echar básicamente todo lo que sea papel y cartón. Folios, cajas de cartón, revistas, periódicos, cajas de papel, cartulinas«, señala Toledo, quien reconoce que «hay algunas cosas que generan confusión y que cometemos todos los mismos errores».
El primer error que cometemos «masivamente», según esta trabajadora, es el introducir en este contenedor los envases de Tetra brick. «El brick va al amarillo, porque a pesar de llevar cartón, tiene plástico y tiene aluminio, y eso se tiene que separar, por lo que tiene que ir al amarillo», insiste Toledo, tal y como ya comentamos en uno de nuestros anteriores reportajes sobre le reciclaje.
Otro de los errores comunes es introducir a este contenedro las servilletas de cocina, papel de cocina, deshechables, que normalmente suelen contener restos de comida. «Aunque son papel, como suelen tener restos de comida o de grasa, no se puede tratar para el reciclaje y por tanto tiene que ir al contenedor de fracción de resto. Todo lo que esté sucio, nada. Ante la duda es mejor no estropear el reciclaje», aclara esta trabajadora.
«Con los periódicos y las revistas también hay una cierta confusión, ya que la gente piensa que no se pueden echar y sí se puede reciclar. O los vasos de cartón del café, o el cartón de los huevos. Todo tipo de cartón que esté limpio se puede echar», añade.
Toledo también hace hincapié en «no tirar las bolsas de plástico en las que bajamos el papel en este contenedor«. «Lo típico, bajamos un montón de papel y cartón en una bolsa de plástico, Si lo metemos en el azul, estamos mezclando residuos», reitera, recalcando también que «el trabajo no termina cuando llegas al contenedor, sino cuando lo metes dentro«. Y para esto último, también hay ciertos trucos.

Reducir al máximo el volumen del residuo
En este sentido, desde Esmasa nos recomiendan hacer los deberes en casa. Antes de ponerse a bajar las cajas, en ocasiones muy voluminosas, lo mejor es «plegar lo máximo posible» las mismas, ya que podemos reducir su tamaño a lo mínimo.
«Una caja de galletas, por ejemplo, en vez de llevarla entera, pues lo plegamos ocupa mucho menos. Cuanto más nos curremos en casas el preparar los residuos para meterlos al contenedor, más espacio queda, no se amontonan fuera y luego acaban en medio de la calle o mojados», subraya Toledo.
Toledo también señala que «es muy importante» que separemos los residuos de las cajas. «Muchas veces vienen con plásticos, envoltorios, con corchos. Es fundamental separarlos: el cartón al contenedor azul, el corcho y los plásticos al amarillo«, reitera una vez más, ya que «no sirve de nada meter todo junto».
«Ahora con el aumento del comercio electrónico se ha multiplicado la cantidad de envases de cartón que generamos en casa. «Es verdad que en las Navidades se sigue notando, pero el comercio electrónico lo ha extendido», añade, recalcando también el papel que debe jugar el comercio en el aspecto del reciclaje del cartón.

Jaulas para el comercio
Para ello, desde hace un par de años Esmasa ha repartido varias jaulas para depositar el cartón comercial en diferentes barrios de la ciudad. «Los comercios son los que más residuos de papel y cartón suelen generar, por eso era fundamental comprometerles con el reciclaje», señala Toledo.
El objetivo fundamental de estas jaulas es «evitar que esos residuos comerciales colapsaran los contenedores de uso doméstico y potenciar el reciclaje de uso comercial dándoles un contenedor exclusivo y más cercano de los comercios».
«Cualquier comerciante que quiera solicitarlo, si no tiene un punto cerca de su negocio y lo cree necesario, pues lo puede solicitar a Esmasa», explican desde la empresa pública, donde insisten en la necesidad de “recuperar la recogida de cartón puerta a puerta en los comercios para reducir las acumulaciones en las islas ecológicas”.
Desde la empresa pública han elaborado también unas instrucciones a los comercios, como que el cartón deberá doblarse y depositarse en las jaulas antes de las 14.00 horas, ya que, a partir de esa hora, los equipos pasaran a recogerlo.
Al final, todos estos residuos de papel y cartón son trasladados a plantas de recuperación donde se limpian (plásticos, metales…), se clasifican según los tipos de papel y se prensan en balas de dimensiones y peso estandarizados.
Una vez listos, se transportan hasta una fábrica de papel, donde se transforman en bobinas de papel nuevo, que se convertirán otra vez en cajas, de zapatos, cereales, folios, periódicos…
