La brecha de género en las disciplinas STEM, el acrónimo en inglés para nombrar juntas la Science (Ciencia), Technology (Tecnología), Engineering (Ingeniería) y Mathematics (Matemáticas), sigue siendo uno de los desafíos más persistentes en lo referente a la igualdad.
Desde la educación secundaria hasta los niveles más altos de liderazgo, la representación femenina en estos ámbitos avanza con una lentitud que contrasta con el crecimiento global del sector.

Y pese a los progresos en la incorporación de mujeres a los estudios de ingeniería, las desigualdades estructurales siguen delimitando su trayectoria profesional. Entre otras cuestiones, por el menor acceso a responsabilidades, por la brecha salarial y por un techo de cristal que apenas se resquebraja.
Cómo retener el talento femenino
Estas son algunas claves del informe elaborado por el Comité INGENIA del Instituto de Ingeniería de España (IIE), en colaboración de REDEIA (antes Grupo Red Eléctrica) y presentado por el recién creado Observatorio de la Mujer Ingeniera en la Industria Española.
En él, se analiza con detalle las barreras y oportunidades para la integración de las mujeres en el ámbito industrial y examina cómo acceden y progresan en carreras técnicas. En este sentido, una de las principales recomendaciones pasa por reforzar las vocaciones STEM desde edades tempranas, especialmente en las niñas. Pero también multiplicar los modelos de referencia femeninos en ingeniería y tecnología.
Para paliar la desigualdad, el IIE reclama medidas de transparencia salarial, reducir las desigualdades retributivas y la creación de un Observatorio Permanente.
El estudio reclama, además, programas de mentoría, becas específicas y políticas de conciliación realistas que permitan retener el talento femenino en un sector donde la permanencia aún es difícil. También plantea medidas de transparencia salarial y auditorías de equidad para reducir las desigualdades retributivas, así como la creación de un Observatorio Permanente que permita evaluar el impacto de las políticas implementadas.
Ellas, subrepresentadas en Bachillerato de Ciencias
En el ámbito educativo, los datos muestran un patrón que se mantiene estable sobre las STEM. Aunque las mujeres son mayoría en Bachillerato, están subrepresentadas en la rama de Ciencias y Tecnología. Esto supone el 43,6% frente al 52,5% de los hombres, una diferencia que se agranda en la universidad.
Sin ir más lejos, en Ingeniería y Arquitectura, las mujeres apenas alcanzan el 26,5%, muy lejos de su presencia en Humanidades, Artes o Ciencias Sociales. A pesar de ello, se aprecia un ligero repunte en la matriculación femenina en ingeniería en los últimos años, aunque con variaciones significativas entre las distintas especialidades.

En cuanto al mercado laboral, la fotografía es todavía más elocuente. En España trabajan alrededor de 750.000 ingenieros, pero únicamente un 20% son mujeres. La presencia femenina es especialmente baja en Telecomunicación (12%), Informática (16%) e Ingeniería Industrial (19%), mientras que sube en Agrícola (33%) y Caminos (24%). La comparación con otros países europeos revela que la realidad española no es excepcional, con cifras similares a Francia (22%), Italia (18%) o Alemania (17%).
Poco paro, pero más en mujeres
Según el estudio, las desigualdades no se explican solo por la formación. El informe subraya el impacto de factores sociales, como la maternidad o la falta de corresponsabilidad en el avance profesional. Y aunque la tasa de ocupación en ingeniería es muy alta (98%) y un 87% trabaja en su especialidad, la proporción femenina en estos puestos sigue siendo de apenas un 19%.
En cambio, fuera del ámbito de la ingeniería, la participación femenina asciende al 34%. En cuanto al paro, apenas existente en la profesión, es también desigual, ya que afecta al 4% de las mujeres frente al 1,5% de los hombres.
La temporalidad afecta más a las mujeres que a los hombres a pesar de que el sector cuenta con una amplía mayoría de contratos indefinidos.
Así mismo, el empleo temporal reproduce esa misma asimetría. El 85% de los ingenieros trabaja por cuenta ajena con contratos mayoritariamente indefinidos. Sin embargo, la temporalidad castiga mucho más a las mujeres, que la sufre en un 23% frente a solo un 7% de los hombres. También el emprendimiento sigue el mismo recorriendo, siendo territorio masculinizado, donde solo un 14% de quienes trabajan como autónomos o empresarios son mujeres.
Ausencia en puestos de liderazgo
El informe es claro sobre el acceso a puesto de responsabilidad de las ingenieras. De las especialidades de la profesión, la ingeniería Industrial lidera el acceso a las posiciones de mayor responsabilidad. Pero incluso ahí la brecha de género es contundente. En ella, solo el 8% de los cargos de dirección general están ocupados por mujeres, frente al 92% de hombres.

Lógicamente, esta desigualdad también afecta en materia salarial. En este sentido, aunque la ingeniería muestra una brecha menor que la del conjunto de la población activa, también se revela igualmente significativa. Está comprobado que los ingenieros perciben salarios entre un 27% y un 43% superiores a la media nacional. En cifras globales se estima que ellos cobran entre 34.100 euros y ellas 31.100 euros.
Los datos se basan en 400 encuestas realizadas a profesionales de los 20 Comités Técnicos del IIE y en la revisión de investigaciones del Observatorio. Su propósito es visibilizar el papel de las mujeres en el sector industrial y promover su participación en ámbitos estratégicos para la innovación y la competitividad.
