caminata espacial femenina
Las astronautas de la NASA (de izquierda a derecha) Nichole Ayers y Anne McClain, piloto y comandante de la Crew-10, respectivamente, participan en el entrenamiento previo al vuelo dentro de una maqueta del vehículo tripulado Dragon en SpaceX en Hawthorne, California, en septimbre de 2024. Foto: NASA

Ayer, 1º de mayo de 2025, mientras el mundo celebraba el Día del Trabajo y las mujeres reivindicaban igualdad salarial, las astronautas de la NASA Anne McClain y Nichole Ayers fueron protagonistas de la quinta caminata espacial exclusivamente femenina en la historia.

Tal y como ha hecho público la agencia espacial americana, la ‘caminata espacial’ (nombre común que recibe la salida del vehículo de un astronauta para realizar una actividad extravehicular) duró casi seis horas.

La misión de las ingenieras de vuelo de la denominada ‘Expedición 73’ se basó en la realización de varias mejoras en la Estación Espacial Internacional (EEI). Por un lado, reubicaron una antena de comunicaciones para la comunicación de naves espaciales comerciales. Por otro, prepararon la instalación para varios paneles solares desplegables en el exterior de la EEI.

Las astronautas de la NASA Anne McClain (abajo) y Nichole Ayers (arriba), ambas ingenieras de vuelo de la Expedición 73, revisan el hardware del traje espacial en la esclusa de aire Quest y repasan los procedimientos para la caminata espacial el 1 de mayo. Foto: NASA/Kim Shiflett

Los paneles, que se conocen con las siglas iROSA (International Space Station Roll-Out Solar Arrays), servirán en futuras misiones espaciales y aumentarán la capacidad energética de la estación hasta en un 30%.

La caminata espacial comenzó con un retraso de más de una hora debido a una revisión de última hora en uno de los guantes de McClain y de las cámaras corporales. A pesar de ello, ambas pilotos completaron con éxito la mayoría de las tareas programadas.

Menos astronautas mujeres que hombres

Para Anne McClain, coronel del Ejército de Estados Unidos, esta ha sido su tercera caminata espacial. En 2019, estuvo seleccionada para participar en la primera exclusivamente femenina. Sin embargo, en el último momento, y debido a la falta de un traje espacial de su talla, no pudo participar en la misión.

caminata espacial femenina
De izquierda a derecha, las astronautas de la NASA Nichole Ayers (piloto) y Anne McClain (comandante) entrenan dentro de una maqueta de la cabina de una Dragon en las instalaciones de la compañía en Hawthorne, California. Foto: NSA/SpaceX

En la caminata del día de ayer, McClain utilizó un traje con rayas rojas para distinguirse de su compañera.

Por su parte, Nichole Ayers es mayor de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y la de ayer fue su primera caminata espacial femenina. Ambas astronautas son pilotos militares y fueron seleccionadas por la NASA en 2017.

Actualmente, de los 47 astronautas activos de la NASA, solo 20 son mujeres. Además, se da la circunstancia de que en la EEI, McClain y Ayers son las únicas mujeres entre los siete miembros que completan la tripulación.

Una caminata espacial para la igualdad

Este desequilibrio refleja los desafíos persistentes en la representación femenina en profesiones STEM (siglas en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y las relacionadas con la exploración espacial.

La caminata espacial de McClain y Ayers no solo contribuyó al mantenimiento y mejora de la EEI, sino que también simboliza el progreso hacia una mayor inclusión de las mujeres en el conocimiento espacial. Su participación destaca la importancia de continuar promoviendo la equidad de género en todos los aspectos de la ciencia y la tecnología.

Este evento se suma a otros hitos recientes, como la próxima misión Artemis III. En ella, la astronauta Christina Koch se convertirá en la primera mujer en orbitar la Luna. La misión, programada inicialmente para el pasado año, se ha retrasado a septiembre próximo. Estos avances reflejan un compromiso continuo con la inclusión y la diversidad en la exploración espacial.

La caminata espacial de McClain y Ayers es un recordatorio del papel crucial que las mujeres desempeñan en la ciencia y la tecnología. También, de la necesidad de seguir trabajando para garantizar una representación equitativa en estos campos.