No existen datos oficiales sobre el número de mujeres que deciden hacer solas el Camino de Santiago. Sin embargo, operadores de viaje y empresas organizadoras aseguran que en los últimos cinco años han registrado un aumento considerable de las que quieren emprender esta aventura en soledad.
Solo en 2023, el 53 % de los casi 446.000 peregrinos que solicitaron ‘La Compostela’, el documento que certifica haber finalizado el camino, eran mujeres. Es una tendencia que refleja un cambio en el perfil del peregrino, porque muchas de ellas, se aventuran en solitario.
Para garantizar espacios seguros y una protección adecuada, desde 2021, Gobierno y las delegaciones autonómicas desarrollar la campaña ‘No caminas sola: Camino de Santiago’. Esta iniciativa cuenta actualmente con más de 1.700 puntos de atención a lo largo de las etapas del Camino.

Recientemente, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, presentó en Pontedeume (A Coruña) este operativo, que se enmarca tanto en rutas tradicionales como en variantes provinciales y autonómicas secundadas por diputaciones, ayuntamientos y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El objetivo, reforzar la protección de las peregrinas en un trayecto no siempre seguro para ellas.
34.700 carteles en varios idiomas
Para prevenir y atender situaciones de riesgo, la campaña distribuye 34.700 carteles y tarjetas, redactados en castellano, gallego e inglés, todos con teléfonos de emergencia, contactos policiales y el acceso a la app ‘AlertCops’.
Este material está presente en albergues, farmacias, centros sanitarios y puestos de las Fuerzas de Seguridad en los tramos más transitados.
Además, las policías autonómicas y municipales han reforzado sus patrullas en rutas estratégicas, mientras que existen mecanismos de coordinación entre gobiernos regionales para asegurar una atención homogénea y eficaz.
Apoyo institucional en toda España
Aunque la presentación oficial se ha llevado a cabo en Galicia, la campaña se extiende por Castilla y León, Navarra, País Vasco, Asturias, Extremadura, Cantabria y otras comunidades por las que transcurre el Camino. La delegación en Castilla y León ha enfatizado su compromiso en difundir los soportes informativos y establecer protocolos de atención conjunta con policías y albergues.
En Navarra, la campaña se replicó en junio con actos de sensibilización, refuerzo de la señalética y acciones en coordinación con recursos policiales y servicios sociales.
Tras el acto en Pontedeume, Pedro Blanco subrayó que la iniciativa “no solo promueve la seguridad física, sino también la tranquilidad emocional” de las mujeres que viajan por libre o en grupos. Este enfoque transforma la idea del Camino hacia uno de empoderamiento, en el que las herramientas informativas —más que coercitivas— sirven para que las peregrinas se sientan arropadas.

La sororidad como forma de protección
Entre 2023 y 2024, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado registraron 15 denuncias contra la libertad sexual en el Camino de Santiago a su paso por Galicia. Además, el asesinato de una peregrina estadounidense en 2015 activó todas las alarmas sobre la falta de seguridad en el recorrido para las mujeres.
En 2019, algunos medios extranjeros recogieron testimonios de mujeres que habían realizado el Camino de Santiago, que aseguraban que las agresiones sexuales en el mismo eran «endémicas». Algunas de estas mujeres habían sufrido, entre otros episodios, masturbaciones de hombres delante de ellas, comentarios ofensivos y vulgares sobre sus físicos, y hasta intentos de tocamiento.
Más grave aún fue el caso de una mujer de nacionalidad alemana, retenida contra su voluntad y agredida por un hombre, cuando esta se quedó sin albergué y él le ofreció su casa para pasar la noche.
Sin embargo, esta realidad se da de bruces con las escasas denuncias que se presentan y que, se achaca, fundamentalmente, al miedo de la víctima a no ser creída y estigmatizada.
La solución, no para acabar con estos hechos, sino para proteger a las mujeres, ha partido inicialmente de la sororidad, con la creación de grupos de mujeres que aconsejan a otras sobre las formas de enfrentar el viaje. Un filón que han sabido leer muy bien los tour operadores, la mayoría de los cuales cuentan con ofertas para mujeres que desean hacer el Camino de Santiago solas.
