Sectores clave y políticos contra la violencia sexual
A la derecha, el Delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, con representantes del Colegio Oficial de Psicólogos.

En Madrid, prevenir las violencias sexuales ha dejado de ser solo un imperativo institucional para convertirse en una tarea compartida. Durante el mes de junio, la Delegación del Gobierno ha reforzado su estrategia de cooperación con sectores profesionales, organizaciones empresariales y representantes políticos con un objetivo claro: construir entornos seguros y libres de violencia para las mujeres, desde la prevención hasta la atención.

A pesar de que la criminalidad general en la región ha descendido, los delitos contra la libertad sexual han crecido un 8,8 % en el primer trimestre del año. Este dato, lejos de atribuirse únicamente a un repunte real.

Sectores clave y políticos contra la violencia sexual
Reunión de representantes del Colegio de Trabajadores Sociales y la Delegación de Gobierno. En la imagen, el delegado Francisco Martínez, tercero por la izquierda.

También refleja un avance importante y es el hecho de que muchas mujeres se sienten hoy más respaldadas para denunciar. Es por ello que la Delegación del Gobierno quiere seguir trabajando para afianzar la confianza de las mujeres en las instituciones, junto a la red social ya existente.

El papel insustituible del trabajo social

Uno de los pilares de esta estrategia son los servicios sociales. En su reciente encuentro con la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid, la Delegación abordó el papel esencial de las trabajadoras y trabajadores sociales en la detección, acompañamiento y atención integral a víctimas.

Como señaló el propio colegio profesional tras la reunión, es necesario “un refuerzo efectivo de los dispositivos comunitarios” y una mayor articulación con las medidas de protección recogidas en la legislación vigente.

Además, se puso sobre la mesa la necesidad de formación continua y especializada en violencias sexuales, así como el impacto que pueden tener reformas como el nuevo Reglamento de Extranjería en la protección de las mujeres migrantes, un colectivo especialmente vulnerable.

La psicología como herramienta de prevención

La intervención psicosocial fue otro de los ejes centrales, en este caso, a través del Colegio Oficial de Psicología de Madrid. Sus representantes plantearon la urgencia de actuar frente a nuevas formas de violencia, como la ejercida por adolescentes y jóvenes, a menudo influenciada por el acceso temprano a la pornografía y la normalización de conductas agresivas. La prevención en este campo pasa por educar emocionalmente, trabajar la empatía y ofrecer referentes igualitarios desde edades muy tempranas.

Este enfoque coincide con las líneas estratégicas que la Delegación del Gobierno viene impulsando desde la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer. Esta trabaja activamente en la identificación de nuevas dinámicas, en la anticipación de los riesgos y en el diseño de respuestas a medida, siempre en colaboración con los actores implicados.

Sectores clave y políticos contra la violencia sexual
Representantes de empresarios de ocio nocturno junto al Delegado de Gobierno en Madrid, Francisco Martín, en la reunión mantenida este mes para prevenir violencias sexuales contra las mujeres.

Espacios de ocio bajo escrutinio

Uno de los ámbitos más sensibles a las violencias sexuales son los espacios de ocio. Por eso, la Delegación ha buscado también la implicación activa del sector de la hostelería. Un sector representado por Hostelería de España y la patronal del ocio nocturno Noche Madrid. Las reuniones mantenidas con estas organizaciones han abordado la necesidad de impulsar protocolos claros, formación para el personal y entornos que disuadan cualquier tipo de agresión.

Desde el propio sector, aseguran estar comprometidos con este proceso y dispuestos a colaborar en campañas y medidas que transformen la experiencia nocturna en una vivencia segura para todas. La hostelería, subrayan desde la Delegación, no puede ser un espacio al margen de la prevención: debe formar parte de la solución.

Compromiso político y coordinación

Más allá del trabajo con profesionales y empresas, la Delegación del Gobierno está tejiendo también una red institucional con representantes de los principales partidos políticos. En las últimas semanas ha mantenido encuentros con Izquierda Unida y Podemos Madrid. Se han sumado también a las mayo portavoces del PSOE, representantes del Consejo de Estado, asociaciones de madres y padres (FAPA Giner de los Ríos) y unidades especializadas de Policía Nacional y Guardia Civil.

El objetivo es construir consensos y avanzar hacia un modelo de intervención coherente, con presupuestos, planificación y evaluación. En este sentido, destacan los pasos dados en ediciones anteriores de esta ronda de reuniones. A ellas asistieron organizaciones feministas como Mujeres Juristas Themis, la Federación Mujeres Jóvenes o entidades de atención a víctimas.

Prevención, una responsabilidad colectiva

Frente a una violencia estructural que atraviesa todos los ámbitos, la prevención no puede depender solo de un sector o una administración.

Porque prevenir la violencia sexual no es solo responder a una emergencia. Es, además, construir un tejido social consciente, activo y corresponsable. Y eso requiere diálogo, cooperación y voluntad política sostenida. Solo así será posible frenar la escalada de agresiones y consolidar una cultura que no tolere ni una sola vulneración más.