Mundial y maltrato
Seleccion Española Mundial 2026

Cuando el pasado domingo 19 de julio se apagó el ruido del estadio de Nueva York en Estados Unidos y España levantó su segunda Copa del Mundo del Mundial de Fútbol 2026, comenzó otro recuento del que no habla ninguna crónica o estadística deportiva. Se trata de las agresiones machistas de las que son víctimas las mujeres en los grandes eventos deportivos.

El exdelegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente, lo ha resumido a la Agencia EFE con una advertencia incómoda. Esas agresiones se incrementan de media un 30% cada vez que se disputa un Mundial o una Eurocopa.

España no dispone de estudios propios sobre ese vínculo, una laguna que dice mucho sobre qué se considera digno de investigación. Sí los tienen Reino Unido, México, Estados Unidos y Canadá, y sus cifras dibujan un patrón difícil de esquivar.

Mundial y maltrato
Una fotografía de archivo del ex delegado de Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente.

Más maltrato si pierde el equipo

Las agresiones suben un 26% cuando el equipo propio gana y un 38% cuando pierde. A falta de datos nacionales, Lorente revisó las agresiones machistas registradas en España en junio y julio —sin contar los homicidios. Desde 2003 hasta este 2026, encontró un aumento medio del 14% en los años con grandes citas de la selección.

Su lectura desmonta, por tanto, el relato del arrebato que la tensión provoca en el maltratador. Sobre todo, porque el maltrato que ejerce no empieza a serlo por un partido, sino que viene de mucho antes y el resultado deportivo solo modula cuántas veces la ejerce.

Alrededor del balón se concentran, además, factores como el consumo de alcohol y drogas y una masculinidad hegemónica que se expresa a través de altercados, mobiliario roto y peleas. La emoción, dice Lorente, «va de lo público al hogar». Es decir, el campeonato no crea nada, sino que potencia lo que ya existe.

Lorente propone trabajar lo estructural sin ignorar el factor añadido. Por ejemplo, a través de campañas que adviertan del riesgo objetivo y que impliquen a los jugadores, para que su condición deportiva no se convierta en coartada.

Jugadores con procesos judiciales por violencia sexual

Mientras tanto, el propio torneo ofrecía su versión del mismo problema. Por un lado, el Gobierno de Canadá denegó la entrada al centrocampista ghanés Thomas Partey, que afronta en Reino Unido siete cargos de violación y uno de agresión sexual. Se perdió, el debut de Ghana en Toronto el 17 de junio, pero no así el resto de partidos de la fase de grupos que se celebraron en en Estados Unidos. El juicio, en el tribunal de Southwark, podría no comenzar hasta 2027.

Dos días después de aquel partido, el Tribunal de Apelación de Versalles rechazaba el recurso del jugador del París Saint-Germain, Achraf Hakimi contra su procesamiento por violación. El capitán de Marruecos supo que irá a juicio en Francia mientras disputaba el Mundial.

Según los datos que se manejan, se han contabilizado, al menos, cinco futbolistas vinculados en algún momento a investigaciones o procesos por presuntos delitos sexuales. Entre ellos, también, el caboverdiano Ryan Mendes, investigado en Nueva Zelanda, y los japoneses Kaishū Sano y Junya Ito. Con todo, la FIFA declaró tomarse muy en serio cualquier acusación sobre violencia machista, pero no se pronunció sobre la participación de estos jugadores.