Las pequeñas y medianas empresas, responsables del 99% del tejido productivo español, siguen lejos de la igualdad real entre mujeres y hombres. Así lo constata el informe ‘Compensación e Innovación. Diversidad e inclusión en las empresas españolas 2025’, elaborado por la empresa Coverflex con motivo del Día Internacional de las Microempresas y las PYMES.

El estudio desvela que el 48% del personal en este tipo de empresas percibe una mayoría masculina en sus centros de trabajo. Una cifra que asciende al 56% cuando se trata de los equipos directivos.

La percepción de desequilibrio de género en las plantillas no es homogénea. De hecho, el 59% de los hombres consultados considera que hay mayoría masculina en su empresa, frente al 38% de las mujeres. La diferencia se amplía en las micropymes —empresas con hasta 10 empleados—, donde el 63% de los hombres afirma que predominan los varones, por solo un 32% de las mujeres.

Las pymes sin planes de igualdad

En cuanto al acceso a la toma de decisiones, los datos son aún más preocupantes. Solo el 21% de las personas encuestadas considera que en sus equipos directivos existe paridad, frente a un 56% que percibe un liderazgo masculino.

De nuevo, la visión cambia según el género. Mientras que el 64% de los hombres asegura que su dirección está compuesta mayoritariamente por hombres, entre las mujeres esta percepción baja al 49%, lo que podría sugerir una infrarrepresentación naturalizada o menos cuestionada.

Brecha salarial: la desigualdad que se nota pero no se ve

Uno de los indicadores más resistentes al cambio es la brecha salarial. Aunque un 60% de los empleados afirma no percibir desigualdad retributiva por razón de género, entre las mujeres esta cifra se reduce notablemente. De ellas, el 30% sí denuncia diferencias salariales frente al 23% de los hombres.

En las empresas más pequeñas, el contraste es aún más acusado: un 37% de las mujeres en micropymes considera que cobra menos que sus compañeros varones por trabajos equivalentes.

Las pymes sin planes de igualdad

Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) respaldan esta percepción. Es decir, según las cifras, en 2022, el salario medio anual de las mujeres en España fue de 24.459,82 euros, 5.022 euros menos que el de los hombres, que alcanzó los 29.381,84 euros.

Planes de igualdad: el cumplimiento, muy lejos de ser generalizado

Desde marzo de 2022, todas las empresas con más de 50 personas en plantilla están obligadas por ley a contar con un plan de igualdad. Sin embargo, el informe de Coverflex indica que el 44% de los empleados en pymes no sabe si su empresa dispone de uno, o directamente asegura que no lo tiene.

Solo el 19% afirma trabajar en una organización con un plan de igualdad activo y una persona responsable de su implementación. Otro 20% indica que sí existe un plan, pero sin seguimiento específico. Como era de esperar, el cumplimiento es mayor en empresas medianas (hasta 250 empleados) que en las pequeñas o microempresas.

¿La diversidad influye en la compensación? Un 19% cree que sí

Aunque el 72% de los encuestados no percibe discriminación en las retribuciones por razones como el género, la orientación sexual, el origen étnico o la discapacidad, un 19% sí identifica estos factores como condicionantes.

La percepción de desigualdad es mayor entre las mujeres (21%) y entre las personas jóvenes de entre 18 y 34 años (28%).

Julia Abarca, Country Manager de Coverflex, destaca la necesidad de construir entornos laborales donde se valore a las personas por su contribución profesional y no por su género. “No es solo lo justo: es la decisión más inteligente para fomentar equipos diversos que impulsen la innovación”, afirma.

Los resultados del estudio muestran, por tanto, que, a pesar de ciertos avances, la igualdad en las pymes españolas continúa siendo parcial y desigual. La falta de planes de igualdad, la escasa representación femenina en puestos de poder y la persistencia de una brecha salarial percibida por muchas mujeres dibujan un escenario en el que la igualdad efectiva sigue siendo una tarea pendiente.