Trabajadoras de la Red de Atención a mujeres víctimas de violencia de género de Madrid, en una de las concentraciones este año.
Trabajadoras de la Red de Atención a mujeres víctimas de violencia de género de Madrid, en una de las concentraciones este año.

La Plataforma de trabajadoras de la Red de atención a mujeres víctimas de violencia de género de Madrid, ha comenzado hoy, Día Mundial de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una huelga de 24 horas.

Con ella, quiere llamar la atención de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de la capital sobre la mejora de sus condiciones laborales, y del aumento de los recursos públicos destinados a las mujeres víctimas de violencia.

Entre otras cosas, exigen una evaluación del riesgo psicosocial que padecen en sus puestos de trabajo, por estar expuestas a continuos relatos de violencia durante largas jornadas.

Una de las protesta de la Plataforma de Red de atención a mujeres víctimas de violencia de género frente al Ayuntamiento de Madrid, el pasado verano.
Una de las protesta de la Plataforma de Red de atención a mujeres víctimas de violencia de género frente al Ayuntamiento de Madrid, el pasado verano.

Son situaciones extremas que, según una de las portavoces de la Plataforma que reúne a cerca de 500 profesionales, Elena Martín, «nos están haciendo enfermar» y «nos convierten en víctimas de violencia vicaria».

De ahí, que en su lista de exigencias, pidan una reducción de la jornada laboral y más días libres que les permitan respirar psicológicamente para dar una atención de mayor calidad a las víctimas.

Salarios al límite, pero alta responsabilidad

Además, las trabajadoras denuncian «salarios precarios» que no se corresponden con el nivel de exigencia de sus perfiles. Esto es: una titulación universitaria o técnica acorde, experiencia mínima de dos años en atención a violencia de género y un mínimo de 200 horas de formación específica.

El suelo, 1.400 euros, asegura Martín, por «unas jornadas laborales que exceden en mucho de las 38 horas semanales establecidas y cuyas extras no se pagan». A lo que hay que añadir un elevado nivel de responsabilidad, ya que las trabajadoras son las encargadas de evaluar el riesgo que corre cada mujer.

«Por eso», advierte tajante la portavoz, «si no se da solución a estos problemas, la Red se va a vaciar de profesionales, cada vez habrá más mujeres en lista de espera sin atender y sin acompañamiento por falta de recursos, y el número casos se va a disparar».

La falta de recursos en la red y la precariedad en la atención son razones por las que la Plataforma ha pedido el apoyo de las afectadas. Este es «un problema social», dicen, y se está convirtiendo en un acto sistemático de «violencia institucional contra las mujeres por falta de recursos», incide el colectivo.

Un servicio externalizado que debería ser público

A mediados del año pasado, las trabajadoras advirtieron de un aumento de casos en la atención debido al éxito de las campañas de concienciación, que no se tradujo en un aumento de medios, sino en una saturación de los servicios de la Red.

Pero ante la falta de éxito, decidieron hacer públicas sus reivindicaciones y, desde comienzos de año, han protagonizado varias movilizaciones y concentraciones, hasta acabar en la huelga de hoy.

Desde entonces, y antes de constituirse como Plataforma, las profesionales negociaron internamente tanto con la empresa privada adjudicataria del servicio como con las dos administraciones implicadas, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento.

En aquel momento al igual que ahora, las trabajadoras pidieron hacer público al 100% el servicio para garantizar su calidad, e «revertir el margen de beneficios de la empresa privada en la recuperación de las mujeres víctimas».

Para la jornada de huelga que finalizará a las cero horas de hoy, la organización ha establecido unos servicios mínimos que atenderán casos aunque con más lentitud de lo habitual.

«De todas formas», ha explicado Martín, «hay que tener en cuenta que la mujer que acude al servicio está a salvo en ese lugar, y el tiempo que está esperando es tiempo que está protegida».