El Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que se celebra cada 25 de noviembre, obliga a mirar de frente a una de las formas de maltrato más crueles y ocultas de la violencia contra las mujeres, la violencia vicaria. Este año, y para conmemorar la fecha, el Ministerio de Igualdad ha lanzado la campaña ‘La búsqueda del tesoro’. Una forma de dar visibilidad a cómo es este tipo de violencia.
Está protagonizada por la actriz Ester Expósito y consta de un spot que narra una historia inicialmente, perfecta. Ella es la actriz favorita de uno de los personajes, Inés, a quien Matías, el novio, le pide colaboración para una original pedida de matrimonio. Sin embargo, lo que parece una bonita historia de amor se va convirtiendo en una retorcida estratagema que tiene como punta de lanza la hija de ambos, Amelie.

Un retorcido juego contado en 18 minutos
Son 18 minutos en los que, a lo largo del monólogo, Expósito va revelando cómo los celos y las agresiones forman parte de la vida cotidiana de la pareja. Hasta que Inés, por fin, toma las riendas de su vida y se desata la venganza de Matías.
Lo que cuenta Ester Expósito en el vídeo es un caso de ficción que sigue patrones comunes a los cientos de casos reales sobre violencia vicaria. El texto que interpreta la actriz está basado en otro del escritor argentino afincado en España, Hernán Casciari. Y es un espejo de las 1.400 niñas y niños que, según se calcula, son utilizados para dañar a sus madres.
Son criaturas que terminan sufriendo traumas y problemas de desarrollo a causa de la violencia cotidiana. Una violencia devastadora en la que el asesinato es solo la punta de un iceberg mucho mayor.
Desde 2013, 68 menores han sido asesinados por violencia de género. De ellos, 38 lo fueron por sus padres, parejas o exparejas de las sus madres.
Un maltratador no es buen padre
Sobre la campaña se ha pronunciado esta mañana la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en la presentación. En ella, ha destacado que la iniciativa busca «sensibilizar, tomar conciencia de lo compleja que es la violencia vicaria y también dar alternativas, ser conscientes de que nuestra lucha tiene que ser incansable”.
También ha intervenido la delegada del Gobierno contra la violencia de género, Carmen Martínez Perza. Martínez ha dejado claro que la violencia no puede encontrar jamás justificación ni silencio concreto. «Como sociedad», ha dicho, «debemos decir con una sola voz, alto y claro, que ningún maltratador puede ser jamás un buen padre”.
Sobre la mesa, durante el acto, las cifras demoledoras de personas menores de edad asesinadas desde 2013 por violencia de género, 65. De ellas, 38 fueron asesinadas por violencia vicaria, es decir, por sus padres o por las parejas o exparejas de sus madres para hacerles daño a ellas. Las otras 27 son menores de edad asesinados en el mismo acto que la madre o bien mujeres menores de edad asesinadas por sus parejas.
