El subinspector de la Policía Local de Granada condenado por maltratar a quien fue su pareja ha entrado esta semana en prisión. Lo ha decretado el Juzgado de lo Penal número 5 de la ciudad, que ha optado por hacer efectiva la condena.
Ello, a pesar de que por la duración de la misma cabía la suspensión de la entrada en la cárcel. Sin embargo, un informe presentado por la Fiscalía en el que se advertía de la peligrosidad del condenado ha convencido al Tribunal de su ingreso en prisión. Su defensa ya ha anunciado que recurrirá.

La pena —29 meses de prisión— es el resultado de una rebaja acordada en abril por la Audiencia de Granada, que redujo de 32 a 29 meses la condena impuesta inicialmente. Esta era de 21 meses por un delito de malos tratos habituales y ocho más por menoscabo psíquico.
La sentencia recoge también la privación del derecho a tener armas durante tres años y la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de la víctima y de comunicarse con ella.
«Capaz de matar»
Los hechos probados sitúan el origen del deterioro en 2017. A partir de ese año, el trato del agente hacia su pareja se agravó hasta convertirse en un patrón sostenido de control, celos y menosprecio.
La sentencia describe insultos y expresiones vejatorias dirigidas a humillarla y erosionar su autoestima, con reproches constantes sobre su físico, su trabajo y sus logros profesionales. A ello se sumaron amenazas explícitas —llegó a decir que era «capaz de matar»— y conductas de intimidación orientadas a mantener sobre ella un control psicológico continuado.

El relato judicial recoge además una actitud hostil hacia las hijas de la víctima y la negativa a compartir las tareas del hogar. Todo ello en un contexto que los tribunales han calificado de daño psíquico acreditado.
Este mismo agente había sido absuelto a mediados de marzo en otra causa, abierta por presuntamente romper la orden de alejamiento al manipular la pulsera telemática antimaltrato que llevaba colocada. En este caso, el tribunal consideró que no quedó probada esa manipulación.
El subinspector condenado por un presunto delito de revelación y descubrimiento de secretos, tras el acceso de agentes a los datos de la expareja del subinspector en el sistema de seguimiento de víctimas de violencia machista, Viogén.
Otros agentes investigados por entrar en VioGén
El caso se cruza además con una pieza más amplia que investiga el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada. Se trata del llamado caso Viogén, que afecta a varios agentes de la Policía Local granadina. Entre ellos, precisamente, del subinspector condenado por violencia de género y que fuera jefe del cuerpo.
La investigación indaga un presunto delito de revelación y descubrimiento de secretos, tras el acceso de agentes a los datos de la expareja del subinspector en el sistema de seguimiento de víctimas de violencia machista, Viogén. Esta es una herramienta pensada para protegerlas y que, según la sospecha judicial, pudo usarse en este caso para localizar y controlar a la propia denunciante.
