La justicia madrileña ha decidido llevar a juicio a José Ángel González, que ocupó hasta hace poco el cargo de director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional —la segunda posición de mayor responsabilidad de la institución—, como presunto autor de un delito de agresión sexual. La denuncia partió en febrero pasado de una inspectora del propio Cuerpo, que decidió querellarse contra quien fuera uno de los máximos responsables policiales del país.
El juzgado de violencia sobre la mujer número 8 de Madrid, a cargo del magistrado David Maman, ha resuelto abrir sumario tras considerar que los hechos relatados por la denunciante presentan indicios suficientes de un delito de agresión sexual.

En su resolución, el juez concluye que resulta necesario profundizar en la investigación para determinar con precisión cómo se produjeron los hechos y qué circunstancias pueden resultar relevantes de cara al juicio. Además, quiere asegurarse que el investigado responda tanto penal como económicamente si finalmente es condenado.
Como parte de la causa se traslada ahora a la Fiscalía y al resto de partes personadas. Estas dispondrán de cinco días para proponer nuevas diligencias antes de que el procedimiento pase a manos de la Audiencia Provincial de Madrid, el órgano que finalmente celebrará el juicio.
Una denuncia sostenida con pruebas médicas, psicológicas y grabaciones
El proceso se puso en marcha cuando la inspectora presentó una querella por coacciones y agresión sexual. Desde entonces, su defensa —ejercida por el abogado Jorge Piedrafita— ha ido incorporando al procedimiento distintos elementos probatorios.
La inspectora ha presentado informes médicos y psicológicos, además de material de audio que demostrarían las agresiones sexuales de las que, supuestamente, fue víctima por parte del ex DAO.
Desde un informe médico y otro psicológico que documentan el daño sufrido por la denunciante, hasta una serie de grabaciones de audio que, según su versión, muestran contradicciones en el relato del investigado y refuerzan la credibilidad de su testimonio.
Piedrafita ha explicado que en los próximos días la acusación aportará documentación adicional que ya obra en su poder. Su objetivo de reforzar el conjunto de pruebas y respaldar el relato de la víctima a lo largo de todo el proceso judicial.

Un juez, en el punto de mira
Se da la circunstancia de que el juez del caso contra el ex DAO estuvo en el punto de mira el pasado abril por unas polétimas declaraciones. En una charla en el ICAM, el magistrado Maman dijo que algunas mujeres denuncian «a la caza de la orden de protección», cuestionó las «ventajas» que tendrían, y habló de «lavado de coco» a los hijos en disputas de custodia.
Como consecuencia, y tras numerosas quejas contra él, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) abrió una diligencia informativa contra él para valorar si sus manifestaciones son susceptibles de reproche disciplinario.
