El feminismo pierde fuerza entre la juventud española al tiempo que crece la desconfianza hacia el propio concepto. Solo el 38,4% de las personas jóvenes de entre 15 y 29 años se declara feminista, casi 12 puntos menos que en 2021, cuando el apoyo alcanzó su máximo histórico (49,9%). Además, el 49,2% percibe el feminismo como una “herramienta de manipulación política”.
Son los datos principales del ‘Barómetro de Juventud y Género 2025’ elaborado por Fad Juventud. Se trata del quinto corte de un estudio bienal que analiza desde hace una década las percepciones, actitudes y vivencias de la juventud española en torno al género.

La investigación, financiada por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, se basa en una muestra de 3.327 personas residentes en España, de las cuales 1.528 tienen entre 15 y 29 años. El trabajo de campo se realizó entre abril y mayo de 2025.
Más feministas entre ellas, aunque descienden en número
La evolución histórica sobre la percepción del feminismo entre la juventud muestra una curva ascendente hasta 2021 y un descenso posterior. En 2017, el 34,6% de la juventud se identificaba como feminista. Cuatro años después, en pleno auge del debate público sobre igualdad, la cifra se disparó hasta el 49,9%. En 2023 bajó al 42% y en 2025 cae al 38,4%, el nivel más bajo desde el pico de la serie.
La brecha de género sigue siendo marcada. El 51,3% de las mujeres jóvenes se declara feminista, frente al 26% de los hombres. En 2023 eran el 57,4% de ellas, lo que supone una caída de más de seis puntos en dos años. Es decir, el retroceso no solo se produce entre los chicos, sino también entre las chicas.
El grupo de entre 30 y 39 es la única franja de edad que se declara mayoritariamente feminista.
Por edades, la identificación feminista aumenta progresivamente hasta alcanzar su punto máximo entre los 30 y 39 años, donde el 52,2% se declara feminista, la única franja en la que se supera la mitad. Entre los 15 y 29 años el porcentaje es del 38,4%, y a partir de los 40 años desciende y se sitúa en torno al 40%.
Ellas perciben más desigualdades en derechos
Durante la presentación del estudio, la directora general de Fad Juventud, Beatriz Martín Padura, advirtió de que los datos reflejan una juventud “expuesta a discursos contradictorios que influyen en su posicionamiento”. En la misma línea, la directora de Investigación, Anna Sanmartín, señaló que el feminismo como concepto “está muy manipulado políticamente” y apeló a reforzar la comunicación y la pedagogía.
Pese al descenso en la autoidentificación con el feminismo, casi la mitad de la juventud (48,9%) considera que existen desigualdades de género grandes o muy grandes en España. También aquí la percepción difiere según el sexo. El 61,4% de las chicas identifica desigualdades elevadas, frente al 36,7% de los chicos, una diferencia de más de veinte puntos.

El amor romántico, persiste como idea
En el plano relacional, el 81,8% defiende la “comunicación abierta y sincera” como base de una relación saludable y el 77,4% considera fundamental la igualdad de derechos y responsabilidades en la pareja.
Sin embargo, estas ideas conviven con planteamientos vinculados al amor romántico. Por ejemplo, el 48,4% está de acuerdo en que tener pareja implica una “entrega absoluta”, el 46,8% cree que debería pensarse como un proyecto para toda la vida desde el inicio y el 31% sostiene que merece saber dónde está su pareja en todo momento.
Y aun más. El 22,9% interpreta los celos como prueba de amor y el 20,9% normaliza revisar el móvil de la pareja. Sin embargo, al mismo tiempo, el 72,1% considera imprescindible que cada miembro mantenga su propio espacio individual.
Persisten las dinámicas de control
En cuanto a dinámicas de control en la pareja, el 32% de las mujeres jóvenes afirma que su pareja se ha enfadado por no responder inmediatamente a mensajes o llamadas (17,5% en el caso de ellos); el 27,3% declara que le han revisado el móvil (17% ellos) y el 26,6% que le han dicho con quién puede o no puede hablar (17,2% ellos).
El estudio también aborda estereotipos laborales y domésticos. Un 27,2% considera que la investigación y la ciencia son ámbitos más adecuados para hombres, y entre un 36% y un 45% asocia sectores como informática, gestión empresarial o ingenierías mayoritariamente a ellos.

En el hogar, el 56,2% afirma que existe reparto igualitario de tareas, pero cuando no se produce, el trabajo recae principalmente en las mujeres (38,5%), frente a un 2,3% que señala que lo asumen los hombres.
La vergüenza y la culpa, sobre ellas
En el ámbito de la violencia sexual, una de cada cinco mujeres jóvenes afirma haber sido forzada a mantener relaciones sexuales cuando no quería, frente al 8% de los chicos. Entre quienes han sufrido violencia en pareja, el 44% de las mujeres declara haber tenido problemas de salud mental, frente al 19,6% de los hombres, y el 43% haber sentido culpa o vergüenza, frente al 19% de ellos.
En definitiva, lo que dibuja este barómetro es preocupante. Por un lado, revela un descenso en la identificación feminista de nuestra juventud porque lo considera una manipulación política. Como consecuencia, y aunque reconocen las desigualdades, en este grupo persisten las dinámicas de control y violencia que afectan de forma desigual a chicas y chicos en la juventud española. Un caldo de cultivo perfecto para hacer más difícil si cabe la lucha por la plena igualdad.
