violencia vicaria
Fachada de la ivienda en la barriada de El Canalillo, donde se produjo el tiroteo en El Ejido, Almería. Foto RTVE.

Dos sucesos ocurridos en menos de 48 horas en Andalucía han vuelto a situar en el centro del debate la violencia vicaria, la forma más extrema de violencia de género. Aquella en la que el agresor ataca o mata a los seres queridos de su víctima para hacerle el mayor daño posible.

El primero se produjo el martes 18, en la localidad almeriense de El Ejido. El segundo se conoció el domingo 17, en el municipio de Ogíjares (Granada). En ambos, dos mujeres han pagado con su vida y un bebé de siete meses lucha por la suya en una UCI pediátrica. Ambos sucesos se investigan ahora como posibles crímenes machistas.

violencia vicaria
Una mujer pone un lazo morado a otra durante una concentración contra la violencia de género (Foto: EP)

El Ejido: un tiroteo, dos muertes y un bebé en la UCI

Los primeros avisos llegaron poco después de las 23:00 horas del lunes. En la barriada de El Canalillo, un diseminado de apenas 130 vecinos próximo a Balanegra, se hallaron dos personas fallecidas dentro de un vehículo con impactos de bala. Eran la madre del detenido y la pareja sentimental de esta.

El presunto autor, un hombre de 25 años, también disparó contra su propio hijo de siete meses. Este recibió un proyectil en la cabeza y otro en la mandíbula. El pequeño permanece en la UCI pediátrica del Hospital Materno Infantil Princesa Leonor. También, una menor de 21 meses está ingresada en la misma unidad.

También resultó herida una joven de 19 años con tres impactos en el abdomen y un hombre de 60 herido en la cabeza cuando el agresor huía. El sospechoso fue detenido sobre las 4:00 horas del martes tras un dispositivo conjunto de la Guardia Civil y la Policía Local.

De violencia doméstica a violencia de género

Hoy mismo, el autor del parricidio ha pasado a disposición judicial por violencia machista. Porque lo que en un primer momento se presentó como violencia doméstica ha tomado otro cariz.

El subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, ha señalado que la investigación apunta a un «posible delito de violencia de género». Y no se descarta la violencia vicaria en relación con las heridas del bebé. Ninguno de los dos figuraba en VioGén ni existía denuncia previa. El hombre no tenía licencia de armas, por lo que también se investiga ese particular.

violencia vicaria
Una intervención de la Guardia Civil (Foto: Archivo)

Ogíjares: una anciana de 79 años, apuñalada y con su casa incendiada

El domingo anterior, en el municipio granadino de Ogíjares, fue hallado el cuerpo sin vida de una mujer de 79 años con heridas en el tórax compatibles con arma blanca, en una vivienda incendiada. El presunto autor, un joven de 27 años detenido el martes, había mantenido una relación sentimental con la bisnieta de la víctima.

Fue precisamente esta la que relató a los investigadores una presunta situación de violencia de género vivida con el sospechoso. El subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, ha explicado que la línea de investigación incluye tanto la violencia de género como la violencia vicaria, ya que la anciana habría sido asesinada como forma de dañar a su bisnieta.

Qué es la violencia vicaria y por qué importa nombrarlo

La violencia vicaria fue definida y nombrada por la psicóloga Sonia Vaccaro a principios de los años 2000. Se ejerce a través de las personas más queridas por la víctima —habitualmente los hijos, pero también otros familiares. El objetivo de causar el máximo sufrimiento posible.

En España, el reconocimiento legal de esta forma de violencia llegó con la Ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI). Y aunque la menciona expresamente, el Código Penal no la tipifica como figura autónoma. Por ello, los agresores son juzgados por homicidio o asesinato, con la violencia de género como agravante cuando procede.

Los datos son demoledores. Desde 2013, año en que el Ministerio de Igualdad comenzó a contabilizar sistemáticamente los casos. Sesenta y ocho menores han sido asesinados desde entonces en nuestro páis en un contexto de violencia vicaria. La mayoría eran hijos de las víctimas de violencia de género. En algunos casos, como el de Ogíjares, el agresor amplía el círculo hacia otros familiares.

Por otro lado, la ausencia de denuncia previa y de registro en VioGén en el caso de El Ejido reproduce un patrón que se repite. Según el Ministerio de Igualdad, más del 70% de las mujeres asesinadas por violencia de género en los últimos años no había denunciado a su agresor. La denuncia no es el único ni el principal indicador de riesgo, algo que los protocolos de protección todavía no recogen con suficiente eficacia.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.