El 51% de las profesionales considera que sus compañeros han tenido un progreso más rápido que ellas. Ellas lo achacan al hecho de que ellos tienen menores responsabilidades familiares.
Además, solo el 8% de ellos se han visto afectados en este sentido por la crianza de menores mientras que un 47% de ellas han visto impactos en su carrera profesional. Conclusión: la brecha de género se encuentra institucionalizada en muchas compañías y organizaciones.

Todos estos datos forman parte de las conclusiones del informe ‘Observatorio de la Mujer Profesional en España’ que ha elaborado la escuela de negocios EAE Business School, con motivo del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo.
En él han participado 800 mujeres profesionales de entre 20 y 60 años, con estudios universitarios y residentes en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao y Zaragoza. El objetivo del mismo, poner de manifiesto los factores que siguen obstaculizando el desarrollo profesional de las mujeres en España.
Ni experiencia, ni antigüedad para ascender
Otra de realidades que ha puesto de manifiesto el análisis realizado por la escuela de negocios es que las mujeres españolas no logran romper el llamado ‘techo de cristal’ en el trabajo. De hecho, casi la mitad (45,2%) nunca ha ascendido, aunque el 37% lleve más de seis años en la misma empresa y el 61% sea mayor de 40 años. Esto último, debería ser un dato positivo para lograr sus objetivos en tanto en cuanto tendrían la experiencia laboral necesaria para lograrlo.
A esto hay que añadir que 68% de las mujeres sí quieren ascender, independientemente del rango de edad y de si tienen hijos/as a su cargo. Por ello, las encuestadas aprecian una seria limitación del desarrollo profesional a pesar del nivel de trabajo que se autoimponen. Es decir, 3 de cada 4 perciben una doble exigencia en su ámbito profesional, sintiendo que deben demostrar más que sus colegas hombres para alcanzar el mismo estatus de reconocimiento.

Entre las razones que señalan las profesionales que han participado en el estudio de EAE se encuentran están, en el 60% de las mujeres, la subestimación de su capacidad de liderazgo, el querer demostrar que son capaces de asumir la responsabilidad laboral además de la familiar y la perpetuación de los estereotipos de género.
«Lo que hemos encontrado en este estudio es muy claro: las mujeres siguen enfrentando barreras que dificultan su avance profesional, como la falta de visibilidad y la carga adicional de las responsabilidades familiares», ha indicado la directora del SRC (Strategic Research Center) de EAE Business School, y una de las autoras del estudio, Carina Mellit.
El ‘abismo’ del ascenso laboral
Mellit también ha explicado que la brecha de género «en términos de liderazgo y salario sigue siendo una realidad en muchas empresas». «Para que realmente haya un cambio, es crucial que las organizaciones adopten políticas inclusivas que no solo ofrezcan igualdad de oportunidades, sino que también reconozcan y valoren el talento de las mujeres en todos los niveles», ha aseverado.
Por otro lado, el ‘Observatorio de la Mujer Profesional en España’ de EAE también revela avances en cuanto a las políticas de igualdad en las organizaciones. Así, el 67% de las encuestadas indicó que trabaja en empresas que cuentan con, al menos, una mujer en su Comité de Dirección. Este porcentaje es mayor entre las compañías ubicadas en ciudades con grandes centros de negocios, como Madrid o Barcelona.
El 77% de las profesionales se muestra dispuesta a ocupar un puesto directivo, aunque nunca haya sido liderado por una mujer.
Esta mayor presencia femenina en puestos de responsabilidad es clave para impulsar la igualdad y para motivar a que otras mujeres asuman el reto de dirigir equipos y compañías. De hecho, el 77% de las profesionales se muestra dispuesta a ocupar un puesto directivo, aunque nunca haya sido liderado por una mujer. Esto indica un interés colectivo por abrir camino y marcar precedentes dentro de las organizaciones.
Entre las mujeres que rechazarían este ascenso directivo se encuentran las más jóvenes y las que tienen hijos/as. Ambas aluden al estrés y al tiempo que conlleva asumir este tipo de puesto. Sin embargo, a pesar de esta opinión mayoritaria entre las mujeres por ocupar puestos con responsabilidad, se sigue percibiendo una mayor proyección profesional entre los hombres.
Posibles soluciones para el ascenso laboral
Las encuestadas revelan también que están sometidas a una mayor carga laboral y de responsabilidad, en comparación con sus compañeros varones. Un dato corroborado por el 75% de profesionales femeninas.
Así pues, se constata una sensación de «doble exigencia» entre las mujeres en su desempeño profesional, siendo las principales causas la subestimación de su capacidad de liderazgo y la presión por equilibrar responsabilidades familiares y laborales.
En este sentido, el estudio de EAE Business School también recoge los factores clave para avanzar en el proceso de equidad en las empresas según las mujeres. Entre ellos figuran la «cultura empresarial que apoye la diversidad y el liderazgo femenino» (34%), la implementación de «horarios más flexibles» (34%) y el «confiar en el propio potencial» (32%). Este último factor es especialmente relevante entre las más jóvenes.

Al profundizar en las causas de por qué las mujeres no ascienden, la mitad de las encuestadas señala «no entrar en los juegos políticos». Esto revela, entonces, lo que en muchas organizaciones, los criterios para ascender no se centran únicamente en motivos meritorios, como la experiencia o la formación.
Otros factores para influyen negativamente en el ascenso son la falta de visibilidad del potencial (40%) y el estilo de liderazgo de la compañía (35%). Por otro lado, la principal motivación de las mujeres para ascender es mejorar sus ingresos (80%), independientemente de su veteranía o su situación familiar.
Falta de autoestima para el ascenso laboral
El ‘Observatorio de la Mujer Profesional en España’ también constata la necesidad de potenciar la autoestima entre las profesionales. Y ello, porque en muchas ocasiones, las barreras para crecer laboralmente proceden de ellas. Así, el 81% de las mujeres del estudio de EAE considera que otras personas han confiado más en sus competencias que ellas mismas, ya sea de manera ocasional o habitual.
En la mayoría de las mujeres, el ascenso está relacionado con una mejora en sus condiciones económicas.
De acuerdo con estos datos, este porcentaje se reduce al 60% entre las generaciones más jóvenes. Ello indica un importante cambio de mentalidad que podría favorecer, por tanto, la igualdad laboral. También se percibe una evolución en la toma de consciencia sobre lo que significa el éxito en femenino.
Las respuestas de la investigación de la escuela de negocio revelan importantes diferencias entre lo que desean las mujeres y lo que la sociedad marca como objetivo. La independencia económica (34,6%) y la realización laboral (34,5%), sin dejar de lado el equilibrio con su vida personal, son los factores que determinan el éxito para ellas. Por el contrario, tener un salario alto o reconocimiento social, aspiraciones más ligadas a conceptos tradicionales del éxito, son menos valorados.
